Introducción:

San Francisco de Javier es uno de los patronos de las misiones. Formó parte del grupo originario de la Compañía de Jesús, junto a Ignacio de Loyola y Pedro Fabro. Fue el primer misionero enviado a la India, Malasia, Japón y China. Con sus cartas animó a muchos jóvenes misioneros a seguir sus pasos en lugares tan lejanos.

1.- Los padres de Francisco se llamaban Juan de Jaso y María de Azpilicueta. Francisco nació el 7 de abril de 1506 en el castillo de la familia en  Javier. Él era el menor de cinco hermanos. Los varones se dedicaban  a defender el Reino de Navarra, contra los reyes castellanos que lo invadieron en 1512. Además de guerrera la familia era también muy cristiana. Los padres rezaban a diario con sus hijos en la capilla del castillo, donde se encuentra todavía hoy el Cristo de la sonrisa.

2.- El padre de Francisco, que había sido un alto cargo del rey de Navarra, murió en el exilio. El Cardenal Cisneros mandó que desmocharan las torres de su castillo en el año 1516. Solo dejaron en pie como vivienda la planta inferior. Francisco tenía 9 años. La guerra se prolongaría hasta 1530.

3.- Su madre entre tanto se preguntaba: ¿Qué será de este niño? ¿Seguirá el camino de la guerra? ¿O el de la religión? ¿Quizá el camino de su padre que había ocupado los más altos cargos en el Reino de Navarra? Francisco seguía creciendo sano y fuerte con la caza, la pesca y el juego de pelota. A los 18 años decidió seguir el camino de su padre: primero estudiaría una carrera y luego buscaría honores y cargos importantes en Pamplona.

4.- En 1524 Francisco montó a caballo y comenzó una larga cabalgada de tres semanas… hasta París. La Sorbona era la mejor universidad del mundo. Allí estudiaban 4000 jóvenes venidos desde todos los rincones de Europa. La vida era dura: levantarse a las cuatro, a las cinco la primera clase… Empezó a destacar en todo, por su carácter alegre, por su inteligencia y sus cualidades de deportista.

5.- No le faltaban tampoco los malos ejemplos. El recuerdo de su madre y la ayuda de sus compañeros de habitación le salvaron. Pedro Fabro, un joven saboyano bondadoso, y un estudiante cojo de 40 años llamado Ignacio que venía de Loyola. Provenía de una familia guerrera y había sido herido en Pamplona en la guerra por el Reino de Navarra.

6.- Al principio tuvieron a que ayudar a Ignacio que iba retrasado en los estudios. Pero poco a poco Ignacio se los ganó a ellos. Les hablaba de Jesús y de cómo se había convertido él mismo de su mala vida. Francisco no le hacía mucho caso y solo pensaba en sus planes de futuro. Ignacio le repetía “¿de qué sirve al hombre ganar todo el mundo si al final pierde su alma?”.

7.- En 1534 Francisco, que ya era profesor universitario, decidió unirse al grupo de Ignacio. Eran siete amigos, o mejor ocho, ya que todos se consideraban los “compañeros de Jesús”. Se arrodillaron en la capilla de Montmartre, hicieron votos de castidad, pobreza y de viajar a Tierra Santa. Y si esto no fuera posible  se ofrecerían al Papa para lo que fuera necesario. Había nacido la Compañía de Jesús.

8.- En 1537 viajaron a Roma. A pie, mendigando. En Roma intentaron obtener la autorización del Papa Pablo III para peregrinar a Tierra Santa. La guerra entre los turcos y Venecia estropeó sus planes. Se pusieron a disposición del Papa. Francisco y sus compañeros ya eran sacerdotes. Soñaba con las misiones.

9.- El papa aprobó la Compañía de Jesús en 1540. El grupo creció rápidamente. Los reyes les pedían jesuitas para todas partes: Carlos V para América y Juan III para la India. Ignacio decidió enviar dos jesuitas a las misiones de Oriente. Pero uno de ellos enfermó y le ofreció su puesto a Francisco que hasta entonces ejercía como su secretario.

10.- En 1540 Francisco sale de Lisboa. El viaje era largo y peligroso. Muchos viajeros hacían testamento antes de partir: pestes, tempestades, naufragios, piratas, agua y alimentos en mal estado… En Mozambique ya habían muerto 80 pasajeros, el mismo Francisco estuvo muy grave. Escribió en sus cartas: “No repetiría un solo día por todo el oro del mundo, pero sí por el evangelio”.

11.- Después de dos años de viaje, en 1542, Francisco llegó a la India. Con una campanilla en la mano recorría las calles llamando a pequeños y a mayores. Escribía en sus cartas que “se le cansaban las manos de tanto bautizar”. Predicaba con su ejemplo, vivía pobremente, mendigaba el pan, atendía a los enfermos y ayudaba a los presos.

12.- En 1545 Francisco embarcó a Malaca. Vivía en una pobre cabaña. Se pasaba las noches en oración. Su almohada era una piedra. Por las mañanas predicaba en lengua malaya mientras llamaba a la gente con la campanilla.

13.- En 1546 Francisco recorre las islas Molucas.  Atraía a los nativos poniendo música al catecismo. Por todas las casas se oía cantar el padrenuestro, los mandamientos y el avemaría. En esas islas los misioneros anteriores habían muerto víctimas de los “cortadores de cabezas”. Francisco recorrió todas las islas sin miedo y con fe.

14.- En 1549 Francisco llegó a Japón. Allí los bautizos eran más difíciles. No les atraía con su humildad y sencillez. Cambió su vieja sotana por las ropas de los samurais y los sabios japoneses. Intentó ganarse con regalos a los nobles y al mismo emperador. Francisco pensó entonces que para convertir al Japón primero debería evangelizar China.

15.- En agosto de 1552 un pescador lo llevó hasta una isla cercana. Estaba prohibido a los extranjeros entrar en el imperio chino bajo pena de muerte. Construyó una cabaña en la isla de Sanchuán desde la que se divisaba China. Le acompañaban Antonio, de origen chino, y Cristóbal, de origen indio. El 3 de diciembre de 1552 Francisco murió enfermo de pulmonía con los ojos fijos en China. Tenía 46 años. Su cuerpo se venera en Goa, la India.

Texto y viñetas: Javier Prat Cambra.