15 de marzo de 2020. 3º domingo de Cuaresma.

Texto de Juan  4,5-42

“JC llegó a un pueblo de Samaría llamado Sicar. Y se sentó junto al pozo que había excavado el patriarca Jacob. Llegó una mujer samaritana a sacar agua y JC le pidió de beber…”

Comentario: El agua viva de Dios, que ofrece JC, no es una fórmula química, más o menos compleja, sino una fuente de eternidad.