Evangelio del Domingo

5 de Junio 2016. Domingo 10 del Tiempo Ordinario

Texto de Lucas 7,11-17

“JC se dirigió a un pueblo llamado Naím. Sacaban a enterrar a un hijo único, cuya madre era una viuda. Al verla JC se compadeció de ella. Se acercó hasta tocar el ataúd. Le dijo: Joven yo te lo mando, levántate. El muerto se sentó y se puso a hablar. Y se lo devolvió a su madre.”

Comentario: JC se mueve con el dolor de los demás, no solo anímicamente. Se acerca y toca el ataúd como tocó y abrazó al difunto Lázaro, ya en el sepulcro. Difícil de entender en el siglo XXI, pero quizá baste con que no nos acostumbremos a mirar el sufrimiento de los demás en la tele.