CINE PARA LA CATEQUESIS. HOTEL RWANDA.

CINE PARA LA CATEQUESIS. HOTEL RWANDA.

CINE PARA LA CATEQUESIS. HOTEL RWANDA.

Título: Hotel Rwanda.                                                                                                                                                                                                                                                                                                        Nacionalidad: Reino Unido.
Director: Terry George y Angela Guzmar.
Año: 2008.
Duración: 119’.
Actores: Don Cheadle, Sophie Okonedo, Nick Nolte y Joaquin Phoenix.

Comentario: Tercera historia de sacrificio y de entrega a los demás. La película narra la experiencia real de Paul Rusesabagina, el gerente del Hotel Mil Colinas en la ciudad de Kigali, en Rwanda, durante el genocidio de 1994. Los primeros minutos sirven para presentar la situación de inestabilidad que se plantea en el país ante el odio intertribal entre hutus y tutsis. Por motivos políticos ambas etnias se enfrentan por el poder. Las Naciones Unidas se muestran impotentes, con una preocupante falta de medios, ante la escalada de violencia. El Hotel protagonista se convierte en un oasis de refugio y normalidad, mientras en las calles y poblaciones del país se inicia la masacre de un millón de personas. La vida del Hotel continuaba con su ritmo cotidiano, con trabajadores y clientes de ambos grupos étnicos en armonía. El gerente, de etnia hutu, con hábil diplomacia y dinero, consigue salvar más de mil tutsis de la matanza. Casualmente su mujer también es tutsi, y sus hijos el resultado del mestizaje de ambas etnias. La cruz está presente en el cuello de la esposa del gerente, y brilla visiblemente y de forma continua cada vez que los violentos intentan asesinar a los refugiados del hotel. Es muy clarificadora la escena en la que las fuerzas especiales europeas rescatan a los turistas europeos y abandonan a los africanos. El coronel de los cascos azules lo manifiesta con claridad al decir que “no le importáis a nadie en occidente”. Finalmente, consiguen huir de Kigali y llegar a territorio seguro. Con su sacrificio, ya que vio la muerte muy cerca en varias ocasiones, el protagonista salvó a muchas personas condenadas a muerte, y marcó la única política posible de la convivencia.

Javier Prat Cambra.

 

CINE PARA LA CATEQUESIS. HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE.

CINE PARA LA CATEQUESIS. HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE.

CINE PARA LA CATEQUESIS. HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE.

Título: Hasta el último hombre.                                                                                                                                                                                                                                                                                       Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Mel Gibson.
Año: 2016.
Duración: 131’.
Actores: Andrew Garfield, Sam Worthington, Hugo Weaving.

Comentario:  

Segunda historia de sacrificio y de entrega a los demás. La película narra la vida real de Desmond  Doss, un joven soldado sanitario que participó en la batalla de Okinawa. La primera parte de la película nos presenta al joven Doss que, por motivos de violencia familiar y motivos religiosos,  reniega del uso de las armas. El joven objetor decide alistarse en el ejército que va a luchar en la II Guerra Mundial como sanitario. Según sus propias palabras “para salvar vidas en vez de quitarlas”. Se hacen largos los minutos de la película en los que el recluta es sometido a humillaciones e incomprensiones durante la instrucción. La segunda parte de la película se centra en la sierra de Hacsaw, en la isla de Okinawa. Doss actúa como sanitario. Desde el primer momento de la batalla queda claro que no es un cobarde. Sin armas recorre el frente de batalla rescatando y trasladando heridos sobre sus hombros. Durante una retirada queda solo en lo alto de la sierra, bajo el fuego de la artillería. Le pregunta a Dios “qué quieres de mí”. La respuesta se la da Dios a través de los heridos que quedan desperdigados por el campo de batalla. Durante toda la noche recoge y desciende 75 soldados heridos, él solo. Al borde del agotamiento le reza a Dios “dame fuerzas para uno más”. Finalmente, todos los oficiales y soldados que lo tacharon de cobarde se rinden a su valor, y le piden su oración antes de volver al día siguiente al combate. Con su sacrificio, en medio del horror de la guerra, sienta las bases de la posterior objeción de conciencia actualmente extendida en todas las sociedades democráticas.

Javier Prat Cambra.

CINE PARA LA CATEQUESIS. GRAN TORINO.

CINE PARA LA CATEQUESIS. GRAN TORINO.

CINE PARA LA CATEQUESIS. GRAN TORINO.

Título: Gran Torino.                                                                                                                                                                                                                                                                                                             Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Clint Eastwood.
Año: 2008.
Duración: 119’.
Actores: Clint EastwoodChristopher CarleyBee VangAhney Her.

Comentario:

Primera historia de sacrificio y de entrega por los demás. La película comienza, y se extiende los primeros quince minutos, con un velatorio, en casa del protagonista Kowalski, y la celebración de un nacimiento en casa de los vecinos hmong. El inicio y el final de la vida en apenas unos metros de vecindario. El joven sacerdote católico tiene un papel secundario, pero es una presencia constante que plantea interrogantes vitales al descreído viudo protagonista.  Al final el propio cura reconoce lo que ha aprendido de la vida y de la muerte en sus encuentros, más allá de las clases en el seminario. Es interesante analizar y concretar en escenas breves, y de ricos diálogos, la evolución en el trato, y finalmente amistad, entre el jubilado Kowalski y los jóvenes vecinos hmong. El duro exsoldado de Corea  y exobrero de la Ford resulta ser una buena persona que, a su manera, comparte su experiencia y sus herramientas con unos vecinos diferentes, que después de todo no lo son tanto. Finalmente, Kowalski muere acribillado a balazos, y queda con los brazos abiertos en cruz, como una ofrenda que nos recuerda a JC. Con su sacrificio libera a sus vecinos de la violencia callejera.

Javier Prat Cambra.

CINE PARA LA CATEQUESIS. TIERRA.

CINE PARA LA CATEQUESIS. TIERRA.

CINE PARA LA CATEQUESIS. TIERRA.

Título: Tierra.

Año 2007. Nacionalidad: Alemania y Reino Unido.

Directores: Alastair Fothergill y Mark Linfield.

Comentario:

“Tierra” es la película de nuestro planeta, dice el subtítulo de la carátula. Ideal para reflejar la riqueza de la Creación que Dios puso en manos de la humanidad para su desarrollo, según el Génesis.

La película muestra, en los primeros  treinta minutos, el paso de las estaciones en las regiones templadas, por un lado, y la hermosa explosión de vida en la región ecuatorial donde se da una sola estación, cálida y lluviosa todo el año. Las ceremonias de las aves del paraíso, poco conocidas por el público adolescente, son un buen ejemplo de esta vida cuyo único sentido es vivir, como el Padre creador quiso para todas sus creaturas.

Al borde de la primera hora de documental se nos narra el ciclo de lagua, en su eterno viajar de los océanos a los cielos, a los ríos y a los mares de nuevo. Acompañando a este flujo están los animales que emigran tras el agua, dadora de vida.

Finalmente, podemos seguir el viaje de 6000 kilómetros, desde las latitudes tropicales a las regiones polares, de una ballena y su ballenato. El recorrido por los mares sirve para mostrarnos la vida, que se originó en las profundidades, como el krill que alimenta a los mamíferos más impresionantes del planeta.

Javier Prat Cambra.

CINE PARA LA CATEQUESIS. MEMORIAS DE AFRICA.

CINE PARA LA CATEQUESIS. MEMORIAS DE AFRICA.

CINE PARA LA CATEQUESIS. MEMORIAS DE AFRICA.

Título: memorias de África.

Año 1985. Nacionalidad: USA.

Director: Sydney Pollack.

Actores: Meryl Streep y Robert Redford.

Comentario:

“Memorias de África” es una película de amor y ecología, muy útil para su uso en ambas dimensiones. En este caso la hemos visionado para hablar de amor y sexualidad.

La película muestra, en los primeros  veinte minutos, la sinrazón de un matrimonio de conveniencia. La pareja no se conoce y se casan nada más llegar la novia a la sabana africana de Kenia, a primeros del siglo XX, durante la época colonial. Enseguida el marido da muestras de poco respeto hacia la recién casada.

Durante media hora de hermosos paisajes se desarrolla un safari en el que la pareja protagonista se van a conocer y evidentemente se van a enamorar. Tres días y tres noches de safari dan momentos suficientes para que él y ella se vayan conociendo en interminables conversaciones junto al fuego, en cenas a la luz de las estrellas, compartiendo el peligro de un ataque de leones y otras peripecias. El cazador respeta la decisión de la baronesa, cada noche se despiden junto a la tienda de campaña. Hasta que es ella la que le invita a pasar, libremente, porque así lo quiere y desea. El sexo solo llega después de conocerse y siempre respetando los deseos de cada uno.

Finalmente, la nueva pareja comparte un romántico paseo entre las nubes, sin palabras, solo emociones que se traslucen en un apretón de manos a cientos de metros sobre la inmensidad de los paisajes africanos, en una avioneta de tela, a merced de los vientos, con la sola seguridad que da una minúscula palanca que sirve para controlar el aparato.

Javier Prat Cambra.