Infancia Misionera

Infancia Misionera

INFANCIA MISIONERA EN LA SOLANA

Más de 1.700 niños procedentes de 43 parroquias de la diócesis participaron en el IX Encuentro Diocesano de la Infancia Misionera que acogió La Solana. Bajo el lema ‘Atrévete a ser misionero’, los niños y los jóvenes disfrutaron de una intensa jornada con varios talleres muy interactivos, que finalizó con una oración en la plaza de toros.

La actividad fue un éxito de participación y, sobre todo, un éxito de coordinación. Más de ciento setenta voluntarios de las parroquias solaneras, de las cofradías y hermandades de la localidad, y también procedentes de otras poblaciones, ayudaron en la parte logística para que todo saliera perfecto, según el delegado diocesano de Misiones, Damián Díaz.

Tras pasar por Ciudad Real, Valdepeñas, Miguelturra, Daimiel o Tomelloso, entre otras, la actividad llegó a La Solana con chavales con edades comprendidas entre los nueve y los trece años procedentes de cuarenta y tres parroquias de la diócesis.

Los participantes pasaron por los cinco talleres previstos que simbolizaban cada uno de los cinco continentes y que estaban  identificados por colores diferentes. Talleres que se desarrollaron en el colegio El Santo, en el colegio Sagrado Corazón, en los polideportivos de los dos colegios citados, en la Casa de la Iglesia, en el palacio Don Diego, en la ermita de San Sebastián, en el Auditorio  y en la Plaza de Toros para la comida y una oración para terminar.

Los niños y jóvenes debían realizar acciones enfocadas con el lema de este año. En un taller se atrevieron a hablar con Dios, en otro a ser una familia misionera, en otro a ser un superhéroe misionero, en otro a dar el salto a la misión, y todo con divertidos juegos. La parroquia de Almadén ha participado a través de los talleres de “Familia misionera”, en los que han dado su testimonio como familias misioneras Javier Prat y dos de sus hijos por un lado, e Inmaculada Naharro y su marido Vicente Ginés por otro.

 

Clausura de la Causa de Canonización

Clausura de la Causa de Canonización

El próximo 4 de diciembre a las 12 horas y en la Sala  del Obispado de Ciudad Real, el Sr. Obispo de la Diócesis dará por clausurada la Causa de Canonización de 100 mártires del siglo XX en la Diócesis de Ciudad Real. Se trata como es sabido de Antonio Martínez Jiménez, sacerdote, más otros 74 sacerdotes, entre ellos nuestro mártir Ángel Muñoz de Morales Sánchez-Cano, más 24 seglares y una consagrada.

El cierre de la Causa significa que se han cumplido todos los trámites a nivel Diocesano y por tanto la documentación y pruebas exigidas, más de 15000 folios, van a ser enviados al Vaticano, Congregación para la Causa de los Santos, para su resolución final.

Como se recordará en julio de 2016, la citada congregación remitió a las diócesis concernidas entre ellas la de Ciudad Real el nihil-obstat sobre la documentación inicial del proceso.

Así pues, se inicia el último trámite para que los cien mártires de la Diócesis de Ciudad Real sean finalmente glorificados.

Es oportuno dar gracias a Dios por el beneficio que se nos concede a todos los que seguimos ese proceso y nada mejor para ello que aprovechar la efemérides del próximo martes 21 de noviembre, recuerdo de aquel 21 de septiembre de 1936, en que Ángel testificó con su muerte la fe en Cristo.

Se celebrarán Misas en su memoria, a las ocho de la tarde en la Parroquia de Almadén,  de siete y media de la tarde en la Parroquia de Santa María la Mayor de Daimiel y en Madrid a las siete de la tarde en la Parroquia de San Fernando.

MUÉVETE CONTRA LA DESIGUALDAD OBSCENA.

MUÉVETE CONTRA LA DESIGUALDAD OBSCENA.

LEMA: MUÉVETE CONTRA LA DESIGUALDAD OBSCENA. 

En la Semana Contra la Pobreza, la PLATAFORMA POBREZA CERO, nos insta a comprometernos y a sensibilizarnos por la erradicación de los factores que causan la desigualdad. Es por ello que nos invita a reflexionar y reivindicar:

  • Aumento del presupuesto para políticas públicas sociales de inclusión y protección. (incluyendo inversiones en Educación y en medidas eficaces para la protección de la infancia; inversiones en Sanidad y la anulación del Real Decreto 16/2012 para restaurar la sanidad universal; políticas para la Igualdad de Género y los planes contra la violencia de género; medidas de protección del desempleo y la inserción socio-laboral; Renta Mínima de Inserción para cumplir con la Ley de Prestación de Ingresos Mínimos; cumplir la Ley de Dependencia y pagar las ayudas que se recogen en la misma).
  • Aumento de los fondos destinados a la solidaridad global desligados de intereses comerciales, de seguridad y de control de fronteras.
  • Medidas para garantizar la redistribución

Justicia Fiscal a través de políticas tributarias justas, progresivas y suficientes, que sostengan las políticas sociales (lucha contra el fraude y los paraísos fiscales, Impuesto a las transacciones financieras).

PUEDES COLABORAR CON TU FIRMA:

 A TRAVÉS DE INTERNET: 

http://www.pobrezacero.org/semana-contra-la-pobreza/recogida-firmas/

Jornadas Contra la Pobreza

Jornadas Contra la Pobreza

Jornada sobre Pobreza en la Universidad de Castilla La Mancha. 

En Almadén, el día 26 de Octubre a partir de 16:30.En el Salón de actos de la Escuela  Universitaria de Almadén.  Con participación de Cáritas Parroquial de Almadén enfocada al la Pobreza en el Mundo Rural. 

Mensaje del Papa con motivo de la Jornada Misionera Mundial 2017

Mensaje del Papa con motivo de la Jornada Misionera Mundial 2017

Texto del Mensaje del Santo Padre Francisco con motivo de la Jornada Misionera Mundial 2017 que se celebrará el próximo 22 de octubre:

La misión en el corazón de la fe cristiana.

Queridos hermanos y hermanas:

Este año la Jornada Mundial de las Misiones nos vuelve a convocar entorno a la persona de Jesús, «el primero y el más grande evangelizador» (Pablo VI, Exhort. ap. Evangelii nuntiandi, 7), que nos llama continuamente a anunciar el Evangelio del amor de Dios Padre con la fuerza del Espíritu Santo. Esta Jornada nos invita a reflexionar de nuevo sobre la misión en el corazón de la fe cristiana. De hecho, la Iglesia es misionera por naturaleza; si no lo fuera, no sería la Iglesia de Cristo, sino que sería sólo una asociación entre muchas otras, que terminaría rápidamente agotando su propósito y desapareciendo. Por ello, se nos invita a hacernos algunas preguntas que tocan nuestra identidad cristiana y nuestras responsabilidades como creyentes, en un mundo confundido por tantas ilusiones, herido por grandes frustraciones y desgarrado por numerosas guerras fratricidas, que afectan de forma injusta sobre todo a los inocentes. ¿Cuál es el fundamento de la misión? ¿Cuál es el corazón de la misión? ¿Cuáles son las actitudes vitales de la misión?

La misión y el poder transformador del Evangelio de Cristo, Camino, Verdad y Vida.

  1. La misión de la Iglesia, destinada a todas las personas de buena voluntad, está fundada sobre la fuerza transformadora del Evangelio. El Evangelio es la Buena Nueva que trae consigo una alegría contagiosa, porque contiene y ofrece una vida nueva: la de Cristo resucitado, el cual, comunicando su Espíritu dador de vida, se convierte en Camino, Verdad y Vida por nosotros (cf. Jn 14,6). Es Camino que nos invita a seguirlo con confianza y valor. Al seguir a Jesús como nuestro Camino, experimentamos la Verdad y recibimos su Vida, que es la plena comunión con Dios Padre en la fuerza del Espíritu Santo, que nos libera de toda forma de egoísmo y es fuente de creatividad en el amor.
  2. Dios Padre desea esta transformación existencial de sus hijos e hijas; transformación que se expresa como culto en espíritu y en verdad (cf. Jn 4,23-24), en una vida animada por el Espíritu Santo en la imitación del Hijo Jesús, para gloria de Dios Padre. «La gloria de Dios es el hombre viviente» (Ireneo, Adversus haereses IV, 20,7). De este modo, el anuncio del Evangelio se convierte en palabra viva y eficaz que realiza lo que proclama (cf. Is 55,10-11), es decir Jesucristo, el cual continuamente se hace carne en cada situación humana (cf. Jn 1,14).

La misión y el kairos de Cristo.

  1. La misión de la Iglesia no es la propagación de una ideología religiosa, ni tampoco la propuesta de una ética sublime. Muchos movimientos del mundo saben proponer grandes ideales o expresiones éticas sublimes. A través de la misión de la Iglesia, Jesucristo sigue evangelizando y actuando; por eso, ella representa el kairos, el tiempo propicio de la salvación en la historia. A través del anuncio del Evangelio, Jesús se convierte de nuevo en contemporáneo nuestro, de modo que quienes lo acogen con fe y amor experimentan la fuerza transformadora de su Espíritu de Resucitado que fecunda lo humano y la creación, como la lluvia lo hace con la tierra. «Su resurrección no es algo del pasado; entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo. Donde parece que todo ha muerto, por todas partes vuelven a aparecer los brotes de la resurrección. Es una fuerza imparable» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 276).
  2. Recordemos siempre que «no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva» (Benedicto XVI, Carta enc. Deus caritas est, 1). El Evangelio es una persona, que continuamente se ofrece y continuamente invita a los que la reciben con fe humilde y laboriosa a compartir su vida mediante la participación efectiva en su misterio pascual de muerte y resurrección. El Evangelio se convierte así, por medio del Bautismo, en fuente de vida nueva, libre del dominio del pecado, iluminada y transformada por el Espíritu Santo; por medio de la Confirmación, se hace unción fortalecedora que, gracias al mismo Espíritu, indica caminos y estrategias nuevas de testimonio y de proximidad; y por medio de la Eucaristía se convierte en el alimento del hombre nuevo, «medicina de inmortalidad» (Ignacio de Antioquía, Epístola ad Ephesios, 20,2).
  3. El mundo necesita el Evangelio de Jesucristo como algo esencial. Él, a través de la Iglesia, continúa su misión de Buen Samaritano, curando las heridas sangrantes de la humanidad, y de Buen Pastor, buscando sin descanso a quienes se han perdido por caminos tortuosos y sin una meta. Gracias a Dios no faltan experiencias significativas que dan testimonio de la fuerza transformadora del Evangelio. Pienso en el gesto de aquel estudiante Dinka que, a costa de su propia vida, protegió a un estudiante de la tribu Nuer que iba a ser asesinado. Pienso en aquella celebración eucarística en Kitgum, en el norte de Uganda, por aquel entonces, ensangrentada por la ferocidad de un grupo de rebeldes, cuando un misionero hizo repetir al pueblo las palabras de Jesús en la cruz: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?», como expresión del grito desesperado de los hermanos y hermanas del Señor crucificado. Esa celebración fue para la gente una fuente de gran consuelo y valor. Y podemos pensar en muchos, numerosísimos testimonios de cómo el Evangelio ayuda a superar la cerrazón, los conflictos, el racismo, el tribalismo, promoviendo en todas partes y entre todos la reconciliación, la fraternidad y el saber compartir.

La misión inspira una espiritualidad de éxodo continuo, peregrinación y exilio.

  1. La misión de la Iglesia está animada por una espiritualidad de éxodo continuo. Se trata de «salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 20). La misión de la Iglesia estimula una actitud de continua peregrinación a través de los diversos desiertos de la vida, a través de las diferentes experiencias de hambre y sed, de verdad y de justicia. La misión de la Iglesia propone una experiencia de continuo exilio, para hacer sentir al hombre, sediento de infinito, su condición de exiliado en camino hacia la patria final, entre el «ya» y el «todavía no» del Reino de los Cielos.
  2. La misión dice a la Iglesia que ella no es un fin en sí misma, sino que es un humilde instrumento y mediación del Reino. Una Iglesia autorreferencial, que se complace en éxitos terrenos, no es la Iglesia de Cristo, no es su cuerpo crucificado y glorioso. Es por eso que debemos preferir «una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades» (ibíd., 49).

Los jóvenes, esperanza de la misión.

  1. Los jóvenes son la esperanza de la misión. La persona de Jesús y la Buena Nueva proclamada por él siguen fascinando a muchos jóvenes. Ellos buscan caminos en los que poner en práctica el valor y los impulsos del corazón al servicio de la humanidad. «Son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado […]. ¡Qué bueno es que los jóvenes sean “callejeros de la fe”, felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra!» (ibíd., 106). La próxima Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que tendrá lugar en el año 2018 sobre el tema «los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional», se presenta como una oportunidad providencial para involucrar a los jóvenes en la responsabilidad misionera, que necesita de su rica imaginación y creatividad.

El servicio de las Obras Misionales Pontificias.

  1. Las Obras Misionales Pontificias son un instrumento precioso para suscitar en cada comunidad cristiana el deseo de salir de sus propias fronteras y sus seguridades, y remar mar adentro para anunciar el Evangelio a todos. A través de una profunda espiritualidad misionera, que hay que vivir a diario, de un compromiso constante de formación y animación misionera, muchachos, jóvenes, adultos, familias, sacerdotes, religiosos y obispos se involucran para que crezca en cada uno un corazón misionero. La Jornada Mundial de las Misiones, promovida por la Obra de la Propagación de la Fe, es una ocasión favorable para que el corazón misionero de las comunidades cristianas participe, a través de la oración, del testimonio de vida y de la comunión de bienes, en la respuesta a las graves y vastas necesidades de la evangelización.

Hacer misión con María, Madre de la evangelización.

  1. Queridos hermanos y hermanas, hagamos misión inspirándonos en María, Madre de la evangelización. Ella, movida por el Espíritu, recibió la Palabra de vida en lo más profundo de su fe humilde. Que la Virgen nos ayude a decir nuestro «sí» en la urgencia de hacer resonar la Buena Nueva de Jesús en nuestro tiempo; que nos obtenga un nuevo celo de resucitados para llevar a todos el Evangelio de la vida que vence a la muerte; que interceda por nosotros para que podamos adquirir la santa audacia de buscar nuevos caminos para que llegue a todos el don de la salvación.

Francisco.

Directores cáritas párroquiales

Directores cáritas párroquiales

Directores cáritas párroquiales

Como posiblemente sabéis, las organizaciones y entidades eclesiales  de España: CONFER, CÁRITAS, JOC, HOAC Y JUSTICIA Y PAZ celebran en las distintas diócesis desde hace varios años la iniciativa: IGLESIA POR EL TRABAJO DECENTE. Esta iniciativa se celebra en torno al 7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente, y  obedece a la llamada que la Doctrina Social de la Iglesia y, especialmente, los últimos papas han hecho a la Iglesia y a la sociedad en general para que el trabajo sea realmente digno, contribuya a la realización de las personas y familias, y no sea un factor de deshumanización y destrucción humana y ambiental. Con este motivo en las diócesis de España se realizan algunos actos públicos y religiosos que giran en torno a esta realidad y dimensión.

En nuestra diócesis este año realizaremos lo siguiente:

  1. Acto público: En la Plaza de la Constitución de Ciudad Real, el viernes 6 de octubre a las 18h.
  2. Eucaristía: En la parroquia de la Merced, el viernes 6 de octubre a las 19h. (presidida por el obispo).
  3. En las parroquias: Aquellas parroquias que quieran pueden sumarse también a la iniciativa con algún gesto: petición, explicación, comentario, colocación de cartel, signo… Se mandará información y material sobre la jornada.
  4. Campaña de adhesiones: En formato digital se enviará a parroquias, organizaciones, comunidades eclesiales y a particulares la Declaración de la iniciativa Iglesia por el trabajo decente, la cual lleva un enlace para que aquellos que quieran puedan adherirse.

Desde la página de Facebook de Cáritas Diocesana de Ciudad Real se podrá seguir en directo el acto público. De igual manera, os animamos a que participéis en vuestra comunidad, realizando acciones para sensibilizar de esta causa y contribuyamos desde la Iglesia a que el trabajo sea cada día un poco más digno, decente  y al servicio de las verdaderas necesidades de las personas y familias.