PROGRAMACIÓN PASTORAL 2018-19 DE LA DIÓCESIS DE CIUDAD REAL.

PROGRAMACIÓN PASTORAL 2018-19 DE LA DIÓCESIS DE CIUDAD REAL.

La programación diocesana de este curso, titulada Conversión misionera, personal y pastoral; continua, en la línea de las anteriores, animando a intensificar el carácter misionero de la evangelización.

En palabras del vicario de Pastoral, Jesús Navarro, «nuestra acción no llega a muchos y las condiciones en las que se encuentran nuestros pueblos, en muchos casos, son sinónimo de misión». Por esta razón, se necesita un cambio de mentalidad hacia una «Iglesia en salida».

Puedes descargar la programación en este enlace.

Emergencia en el Sahel.

Cáritas diocesana de Ciudad Real ha habilitado unas cuentas bancarias en las que se pueden hacer donativos para que desde Cáritas se atienda la emergencia humanitaria que se está desencadenando en esta región al sur del Sáhara y en el centro de África.

SAHEL: MÁS DE SEIS MILLONES DE PERSONAS SE VEN AFECTADAS POR LA FALTA DE ALIMENTOS

La Crisis alimentaria en el Sahel afecta ya a más de seis millones de personas, de ellas 1,6 millones de menores de 5 años sufren malnutrición severa. Se trata de la peor crisis alimentaria desde 2012.

 Cáritas. 11 de julio de 2018.- Senegal, Malí, Burkina Faso, Níger, Chad y Mauritania; el norte de Camerún y el noroeste de Nigeria son los países afectados por una crisis alimentaria que tiene su origen en varios factores.

Escasez de lluvias

Los datos, del mes de febrero de este año preveían 600.000 personas en Burkina Faso, más de  890.000 en Chad; más de 800.000 en Malí, más de 602.000 personas en Mauritania, más de 1.400.000 en Níger y en Senegal más 550.000 personas en situación de crisis alimentaria y necesitas de ayuda alimentaria y para mantener sus medios de vida. Ya hemos sobrepasado estas cifras.

En 2017 las lluvias fueron escasas y difíciles de prever llevando a las familias a no disponer de una reserva de alimentos suficiente para pasar el periodo de escasez que se repite todos los años entre junio y septiembre, hasta la siguiente cosecha. Las reservas de grano insuficientes ponen en riesgo la siguiente cosecha al no tener nada que sembrar. A esta escasez hay que sumar el incremento de los precios de los alimentos. Mientras el precio del cereal crecía un 17 % en el mundo en Malí el crecimiento era de un 20 %, en Burkina un 25 % y en algunos mercados de este último hasta un 80 %.

La falta de lluvias y por tanto de pasto, ha hecho que quienes no dependen del cereal sino de las cabezas de ganado, unos 2,5 millones de pastores, han visto como el precio de las mismas bajaba y se han visto forzados a una trashumancia temprana, lo que genera un nuevo conflicto con los agricultores que ven desaparecer las cosechas al paso de los rebaños.

Conflictos armados y personas desplazadas

El incremento de los conflictos armados en la zona junto a algunas crisis olvidadas es otro de los factores que se suman a la grave situación que vive la región.

Conflicto Lago Chad que afecta a Chad, Níger y Nigeria ha generado 1.631.000 desplazados internos y 322.000 refugiados.

Conflicto Malí que implica también a Burkina Faso y Mauritania ha provocado el desplazamiento interno de 71.500 personas y 207.000 refugiados.

Se teme que la creciente inseguridad y la persistencia de los conflictos en Malí y Níger puedan sumar entre 250.000 y 500.000 personas más a estas cifras.

Respuesta de Cáritas

Las Cáritas de Senegal, Níger, Mauritania, Malí, Burkina Faso ya han comenzado a dar respuesta con acciones encaminadas sostener económicamente a las familias para que puedan comer y  no tengan que vender ganado o consumir las semillas para la próxima cosecha, son 635 hogares en Senegal, 1.500 en Níger, 1.500 en Mauritania y 2.000 en Burkina. Estas acciones se complementan con distribución de alimentos, acceso al agua y creación de medios de vida. Con esto se favorece la permanencia en los lugares de origen y se evita que las familias tengan que desplazarse en busca de medios de vida.

Cáritas Española está apoyando las llamadas de emergencia lanzadas por las Cáritas de Senegal con 40.000 €, Burkina con 60.000, Níger 100.000 €.

cartel emergencia humanitaria Sahel

 

Memoria de Cáritas del año 2017.

Memoria de Cáritas del año 2017.

Ofrecemos la memoria de Cáritas diocesana de Ciudad Real del curso pasado, del 2017. caso 1500 voluntarios hacen posible la labor de Cáritas en la diócesis. Cabe destacar la acogida que se ha hecho a casi 5000 personas, la mitad españolas y la otra mitad inmigrantes.

Testigos de Hoy – Lorenzo Milani

Testigos de Hoy – Lorenzo Milani

Lorenzo Milani fue cura y maestro. Lorenzo Milani ha sido un cura incómodo para la Iglesia de su tiempo, en vísperas del Concilio Vaticano II,  y para los maestros y pedagogos de entonces y de ahora. Para el cura Lorenzo todos, los feligreses y los que no acuden al templo,  son hijos de la Iglesia. Para el maestro Lorenzo la mayor preocupación no es el método educativo ni el contenido o el programa, sino el sujeto, es decir, el niño o el joven de la escuela. En uno de sus libros escribió de sus alumnos: “Les debo todo lo que sé. Lo que ellos pensaban estar aprendiendo de mí, soy yo quien lo ha aprendido de ellos. No les he enseñado más que a expresarse, mientras ellos me han enseñado a vivir. Ellos me llevaron a pensar las cosas escritas en este libro. No estaban en los libros de texto. Las aprendí mientras las escribía y las he escrito porque ellos me las han metido en el corazón. Yo no era así y por eso no podré olvidar nunca lo que he recibido de ellos”. Los pies descalzos del protagonista nos indican su preferencia por los pobres. Los bocadillos de las viñetas son palabras de sus libros.

1.- Lorenzo Milani nació el 27 de mayo de 1923 en Florencia (en la viñeta), Italia. Era el segundo de tres hermanos. Perteneció a una familia rica y amante de la cultura. Su padre era químico, aunque se dedicó a administrar las fincas que tenían en la región de la Toscana. Su madre era judía, aunque no era practicante.

2.- El padre Christián de Chergé era el prior del monasterio. Estaba en Argelia desde 1971 y era el prior desde 1984. Había hecho en Roma estudios del Corán y de la lengua árabe. Era hijo de militares destinados en Argelia. Durante la guerra de independencia de la colonia un creyente musulmán le salvó la vida.  Los textos de todos los bocadillos los escribió en 1993, en forma de testamento, poco antes de su martirio en 1996 con 59 años.

3.- Lorenzo Milani estudió pintura en la Academia de Bellas Artes de Brera en Milán. Esta Academia  fue abierta en el siglo XVI en un antiguo palacio renacentista  (en la viñeta). Allí se estudiaba pintura, escultura, arquitectura y música. Además guardaba una extensa colección de pinturas de Tiziano, da Vinci, Rafael, Modigliani…

4.- En 1943, con 20 años, Lorenzo Milani se convirtió definitivamente al cristianismo. Lo explicaba como “una indigestión de Cristo”. La familia sin embargo se mantuvo en el agnosticismo. Sin pensarlo dos veces ingresó en el seminario de Florencia para hacerse cura.

5.-Lorenzo Milani era un estudiante muy culto ya antes de estudiar la teología. Hablaba cinco idiomas (italiano, alemán, inglés, francés y latín) y se estaba iniciando en otros tres (español, griego y hebreo). En 1947 fue ordenado sacerdote.

6.-Con 24 años Lorenzo Milani fue enviado como coadjutor del viejo párroco Don Pugi a San Donato (en la viñeta, la iglesia y el párroco), en Calenzano, muy cerca de Florencia. Enseguida le preocupó acercarse a los más alejados de la Iglesia. Abrió su primera escuela popular. Incluso quitó el crucifijo del salón parroquial para que los jóvenes obreros comunistas pudieran entrar y quedarse sin escrúpulos.

 

7.- Con 31 años, en 1954, enviaron a Lorenzo Milani como párroco a Barbiana, a 45 kilómetros de Florencia. Era un caserón y una iglesia dedicada a San Andrés, en medio de los montes, sin carretera, sin luz, sin agua corriente, sin cartero, sin teléfono. Llevaba quince años sin cura. Allí acudían los leñadores, pastores y campesinos de los caseríos cercanos.

8.- Las autoridades diocesanas lo enviaron a Barbiana como un castigo, porque sus actividades en Calenzano habían llamado la atención negativamente. Allí Lorenzo Milani puso en marcha  una escuela para los hijos de los pobres habitantes de los alrededores, para que pudieran comprender y expresarse libremente.

9.- La escuela de Barbiana fue la principal actividad  de Lorenzo Milani como cura. Su objetivo siempre fue ofrecer una educación de calidad a los pobres. Se montaron unas grandes mesas que sirvieran para dar clase, estudiar, comer, para todo lo que hiciera falta. Las actividades que realizaba buscaban acercar la realidad del mundo a los alumnos.

 

10. En la escuela de Barbiana no se suspendía a nadie, se leía el periódico y el correo, para conocer la actualidad. Por la noche los chicos observaban las estrellas. Cuando había una visita todos les hacían preguntas. Cuando el tiempo lo permitía el aula se trasladaba con sus mesas  a la intemperie.

11.- La escuela de Barbiana era una escuela sin horarios, sin vacaciones, sino a tiempo completo. Los niños y los jóvenes pasaban horas ilimitadas con Lorenzo Milani, las tardes, los domingos, el verano. Decían que preferían la escuela antes que la mierda del establo.

12.-Una vez unos periodistas le preguntaron por el método educativo que empleaba en Barbiana. Lorenzo Milani les respondió que “no se trata de  métodos de  enseñanza, sino del modo de ser y de pensar”. Decía que “hay que elevar a los pobres a un nivel superior, no igual que los ricos, sino superior, más humano, más espiritual, más cristiano, más todo”.

13.-Cuando en 1963 se le manifestó la enfermedad que lo mataría muy joven, una leucemia progresiva, empezó a ayudarle una joven maestra, Adela Corradi. Adela permaneció en la escuela de Barbiana hasta 45 años después de la muerte de Lorenzo Milani.

14.- Lorenzo Milani murió a los 44 años, el 26 de junio de 1967. Apenas pasó unas semanas fuera de Barbiana en un hospital en Florencia, al cuidado de su madre. Fue enterrado en una sencilla tumba que compró nada más llegar a Barbiana, en el pequeño cementerio que había junto a la Iglesia del lugar.

15.- Los libros de Lorenzo Milani han obtenido un gran éxito editorial, sobre todo después de su muerte. Además han generado un importante movimiento internacional de regeneración pedagógica. Las “Experiencias pastorales” recogen las actividades que realizaba en la parroquia de Calenzano.  La “Carta a una maestra” la escribió de forma colectiva con los alumnos de Barbiana. Se ha traducido a 60 lenguas en todo el mundo. Otros libros son “La obediencia ya no es una virtud” y las “Cartas de un prior de Barbiana. Dar la voz a los pobres”.

Texto y dibujos: Javier Prat Cambra

CAMINO DE PASCUA – Via lucis

CAMINO DE PASCUA – Via lucis

Si el «CAMINO DE PASCUA» se hace como celebración, fuera de cualquier otro contexto litúrgico, sus tiempos podrían ser los siguientes:

  1. Canto de entrada.
  2. Lectura del pregón pascual, completo o abreviado.
  3. Canto de aclamación: Aleluya o Gloria.
  4. Breve monición o invitación a emprender el “Camino de Pascua”.
  5. La lectura de cada jornada puede ir seguida de unos minutos de silencio, o dejando paso a la intervención de los participantes, o acompañada de un canto.
  6. Una vez terminado el “Camino de Pascua”, tras una breve monición, todos rezan el Padrenuestro. A continuación se dan la paz (el momento se puede prolongar festivamente).
  7. Canto final.

1. AL ALBA (Mc 16,1-3)

Y la losa ya estaba removida,
desplazada hacia un lado.
No era obstáculo.
Cristo pudo con ella.
Pesaba sobre el corazón de las mujeres
cuando ya no pesaba sobre Cristo.
Y, sin embargo, vale la pregunta:
– ¿ Quién nos correrá la losa?
Porque ni el entierro de Jesús fue un simulacro
ni la piedra que le echaron encima
una sábana de lino.
La piedra estaba allí para enterrarlo.
Pero pudo con ella.
Y esto proclamamos:
que lo hizo desde dentro,
desde el propio sepultamiento,
con la fuerza de Dios que era la suya.
Alegraos,
alegraos por Cristo,
alegraos por vosotros
sin precipitar las conclusiones.

Porque las piedras,
las losas mortuorias,
las lápidas que pesan toneladas
existen
y siguen aplastando a quienes cogen debajo.
Ni los oprimidos,
ni los enterrados en vida,
ni los que no pueden levantar cabeza (sea como sea)
son invención de nadie.
Ahí están. Y preguntan:
– ¿ Quién nos correrá la losa?
Y la respuesta es una:
– Vosotros, como Cristo.
Pero ¿quién se atreve a darla?
Porque lo mismo puede ser profética
que tremendamente cínica.
Abstenerse, por tanto,
los teóricos,
los observadores imparciales,
los predicadores de oficio
(todos esos que sabéis)
y que salgan a darla por la cara
los que han sabido algo de «la fuerza del Señor».
¿Dónde están?

2. EL SEPULCRO VACIO (Jn 20,1-2)

Hemos recibido la noticia,
primero con estupor,
luego con alegría,
con una inmensa y esperanzada alegría.
El sepulcro de Cristo está vacío.
Por entonces se habló de robo,
de secuestro del cadáver,
de insensata maniobra para hacemos tragar
una palabra intragable:
resurrección.
Pero el hecho ahí estaba:
No había nadie,
sigue sin haber nadie en la tumba de Jesús.
Sin embargo, era cierto que en la tarde anterior
esa tumba rebosaba:
se le salía el dolor, la sangre, la desesperanza,
por las rendijas de la piedra.
Compañeros, amigos,
aquí no hay nadie.

Allá los que se empeñen en solucionar las cosas
dando parte al gobernador,
culpando a los centinelas,
acusando a los discípulos,
buscando el cadáver por los alrededores
o llorando por el muerto.
El cadáver no aparece.
Hace ya veinte siglos que no está donde estuvo.
En el sepulcro han perdido la pista de Jesús
los que lo buscan donde lo embalsamaron,
los enterradores,
las plañideras de siempre,
los aficionados a reliquias y despojos,
los investigadores estrictos,
los hombres de poca fe …
Pero la noticia es la misma:
– ¡Aquí no queda nadie!

3. DONDE MARÍA MAGDALENA VE A JESÚS (Jn 20,11-17)

Ella fue la primera en saber lo que pasaba.
Y no por noticias de segunda mano.
Comenzaba con ella la experiencia de Pascua.
Jesús estaba vivo
y la llamaba por su nombre: María.
Ella hizo lo mismo: Maestro.
De nombre a nombre, de persona a persona,
de discípula a Maestro,
la historia, trágicamente rota,
comenzaba de nuevo.
Y como maestro le dijo Jesús:
– No me sujetes,
no me detengas.
Lo que no pudo hacer la tumba
no vas a hacerlo tú.
Apréndete esto:
yo he resucitado para todos.
Y le dijo también:
– No te sujetes tú,
no te detengas,

porque los pies que abrazas
no necesitan tus lágrimas,
ni el frasco de perfume,
ni la caricia de tu pelo.
Son pies para el camino.
¡Al camino los tuyos!
Anúnciales a los míos que estoy vivo.
y a ti que te vean viva.
No va a faltar quien diga a mis cristianos:
«No tenéis precisamente cara de creer lo que rezáis:
que resucitó al tercer día.
Sois demasiado tristes».
Por eso, María,
pon tu cara,
tus pies
y tu palabra
al servicio de la alegría.
No negamos la cruz.
Pero éste es el otro lado de la cruz.

4. DONDE UN DISCIPULO COMPRUEBA LAS HERIDAS DE JESUS (Jn 20,25)

Así sería de fácil
si sólo se tratara de su cuerpo,
de su carne resucitada,
no de su ensanchamiento
en el cuerpo de la Iglesia
y de su encarnación en la comunidad.
Porque ahora la escena ha cambiado de signo:
¿Quién acerca sus manos a las llagas de Cristo
sin escandalizarse?
Bienaventurados los que siguen creyendo
después de haber visto,
tocado, palpado,
las heridas sangrantes
en el Cuerpo (con mayúscula) de Cristo:
las grietas de la desunión,
el vacío de la caridad,

la descalificación de los profetas,
los magisterios enfrentados,
la neutralización de la eucaristía,
los pobres, hoy y ahora,
y los cristianos de toda la vida …
La voz prudente dice:
– Si quieres mantener tu fe de siempre
no mires, no toques, no hurgues, no te metas …
Y sin embargo, cada vez está más claro
que sólo los que miran, tocan, se meten
y sienten como suyas las heridas de Cristo,
saben en carne propia
que Cristo vive. Porque Cristo duele.
Bienaventurados aquellos que, viendo lo que ven,
siguen creyendo.

5. DONDE PEDRO SE ECHA AL MAR (Jn 21,4-7)

Ya no hay tiempo para explicaciones,
tampoco para grandes demostraciones
como la de Jesús a Tomás
con aquello de las llagas.
Aquí, quien sabe dice:
– Es el Señor.
Y uno se tira al agua
sin caminar sobre las olas.
Ahora,
con el Señor resucitado en la otra orilla,
el trayecto se hace a braza,
sin ahorrarse el chapuzón,
el esfuerzo y el riesgo.
¡Y qué alegría!
Frente a tanta vacilación, tanta sospecha
cuando se dice «Es el Señor»,
todavía hay quien se lanza al agua sin dudarlo.
Que sí, que ya sabemos que lo de «Es el Señor»
o «Esa es la voluntad de Dios»
ha dado para todo en la viña del Señor,
desde ilusiones hasta atrocidades.

Pero también sabemos
que hay señales de Cristo
dilucidadas por el Espíritu,
discernidas por urgencias del mundo y de la Iglesia
que ya no dejan duda.
– ¡ Es el Señor!
Y ahí están,
a brazo partido con las olas,
los que trabajan por la paz,
los hambrientos de justicia,
los que alientan y viven la esperanza de los pobres,
los que denuncian, contra viento y marea,
la explotación del hombre,
los comprometidos en mantener en alza
su valor de hijos de Dios.
¡Y qué tremendo el mar!
Pero ¡atención los de la barca!:
¡Es el Señor!

6. EN EL CAMINO (Lc 24,13-15)

Mala prensa tienen los «compañeros de viaje»,
tan utilizables,
tan manipulables,
tan combustibles ellos muchas veces
en los azares del viaje.
Pero ¿qué hubiera sido de estos dos
sin el compañero de viaje?
Se les mete en la senda
y les sigue el andar
sin preguntar adónde van
o adónde lleva el camino.
De los otros habría mucho que hablar;
ya sabéis:
de los que aconsejan la vuelta
(sin haber ido nunca),
de los que no entran por caminos nuevos
pero tampoco han recorrido responsablemente
los caminos viejos

(por ahí les han llevado),
o de los que dicen (¡con qué gracia, Dios mío!)
que no hubiera llegado a ingeniero de caminos
el que dijo:
«Se hace camino al andar».
Añadid los que sepáis.
Mientras tanto, ahí van esos tres
andando y desandando toda la desesperanza.
Jesús interpela, interroga, insinúa,
pero no interrumpe ni el diálogo ni el viaje.
No es una táctica. Es un proceso.
Los tres buscando juntos
y en el mismo camino hasta el final.
Porque
«¿Cómo te encontraremos al declinar el día
si tu camino no es nuestro camino?»
Y aún nos queda Emaús.

7. SENTADOS A LA MESA (Lc 24,28-32)

¡Cuánto hemos amado esta alquería,
esta mesa,
esta gente
que se sienta al atardecer para partir el pan … !
Lugar reconocible, Emaús,
para todo cristiano bien nacido.
Olor a casa nuestra,
a pan nuestro …
Esclarecimiento hogareño de un camino
amenazado por la noche.
Pues aquí hemos llegado.
Ya estamos
a la hora en que la tarde se va poniendo íntima.
Pero llegamos con una desventaja
(digo desventaja)
sobre los dos discípulos:
nosotros ya sabemos lo que va a ocurrir,
lo que tiene que ocurrir.

Por eso,
Jesús ni se nos va
ni se nos revela:
se nos estereotipa.
Nos sabemos sus gestos de memoria.
¡Ay!, que sí,
que puede que hayamos llegado demasiado pronto,
sin grandes interrogantes,
sin grandes expectativas
y hasta sin la obligación (o eso pensábamos)
de traer un pan entre las manos
para repartirlo entre todos.
Y ahora pasa
que no va a pasar nada
mientras no venga el pan
(que ya son muchos a pedirlo) .
Es hermosa la tarde,
entrañable la casa,
pero nada se revela
si nada se comparte.

8. CON PEDRO JUNTO AL MAR (Jn 21,15-17)

Jesús aborda a Pedro con palabras muy claras.
En el Evangelio las culpas se redimen por amor.
Y Pedro es culpable.
Dijo de Jesús que no le conocía.
Pero Jesús no le pregunta por su conocimiento.
Dijo que no era su discípulo.
Pero Jesús no le interroga sobre la doctrina.
Dijo: «No sé de quién me habláis».
Pero Jesús no le pregunta si le reconoce.
Eso sí, Pedro había dicho:
– Aunque todos, yo no …
Y Jesús pone el listón donde lo puso Pedro:
– ¿Me quieres más que todos?
Una pregunta en el lenguaje del corazón,
como hecha a un niño.
Y una respuesta humilde,
como la de un hombre castigado por su historia:
– Tú lo sabes todo…
Y tanto sabe Jesús del corazón de Pedro
que le pone la Iglesia entre las manos.

Y lo hace de inmediato,
sin dar tiempo a que las palabras queden huecas.
Aquí se habla de amor
y se sacan consecuencias, como espadas.
En labios de Jesús resucitado
las palabras resucitan.
Por eso, ¿quién se atreve a responderle: «Te quiero»,
sin que se le venga el mundo encima,
sin que le carguen a cuenta
todo lo que Jesús ha amado,
nos ha encargado,
nos ha dejado como tarea del Reino?

Una de dos,
o nos la jugamos a lo que ellas comprometen,
o nos han dejado sin palabras.

9. EL JESUS DE TODOS (Jn 21,9-12)

Empieza a ser posible la comunidad.
Todos identifican a Jesús
en el Jesús de todos.
Los desacuerdos se producirán más tarde
en una vuelta a lo individual
por encima de lo eclesial.
Pero éste de ahora, a la orilla del mar,
es un momento de gracia.
Nadie discute al Cristo que se tiene delante.
Nadie trae otros Cristos que oponerle.
Y porque hay acuerdo hay paz.
Y porque hay paz hay alegría.
Todavía no hay proyectos,
jerarquizaciones de tareas y personas,
prioridad de ministerios y misiones,
sino limpia conciencia de un encuentro:
el de todos con todos,
el de todos con el Resucitado.

Y sí, vale la pena comentar en voz alta:
¡Qué bien se está aquí!
Entendedlo: no es una propuesta para prolongar el éxtasis,
sino un dejar constancia (ahí os va esa palabra) de la
«consolación».
Que sí, que hay que vivirla
para que la dispersión posterior no sea precisamente
un «sálvese quien pueda»,
un «largarse» cada cual por sus caminos,
sino una misión que brota del mismo corazón
de la alegría pascual.
Sólo desde ahí podrán creemos
que «Hemos visto al Señor».

10. EN EL MONTE (Mt 28,16-19)

– Has salido del Padre y vas al Padre,
¿por qué decirte adiós?
Tú siempre eres promesa de regreso.
Te arrebata una nube
y nos mandas recado
de que volverás muy pronto;
te perdemos de vista
y no nos quitas los ojos de encima.
– «No, yo no dejo la tierra,
no, yo no olvido a los hombres.
Aquí yo he dejado la guerra.
Arriba están vuestros nombres».
Y estamos en esa guerra tuya
tan difícil de ganar,
reclutados de las cinco partes del mundo
y enviados a las cinco partes del mundo.
«Partid frente a la aurora.
Salvad a todo el que crea.
Vosotros marcáis mi hora.
Comienza vuestra tarea».
Nunca una ausencia dejó detrás de sí tanto que hacer,
nunca un ausente dejó mayor encargo.
Nunca alguien que se fue prohibió tanto las lágrimas
para que no nos vendiéramos a las traiciones del corazón.

«Aquí vino
y se fue.
Vino … nos marcó nuestra tarea
y se fue.
Tal vez detrás de aquella nube
hay alguien que trabaja
lo mismo que nosotros
y tal vez las estrellas
no son más que ventanas encendidas
de una fábrica
donde Dios tiene que repartir
una labor también.
Aquí vino
y se fue.
Vino, llenó nuestra caja de caudales
con millones de siglos y de siglos,
nos dejó unas herramientas
y se fue.
El, que lo sabe todo,
sabe que estamos solos;
sin dioses que nos miren
trabajamos mejor.
Detrás de ti no hay nadie. Nadie.
Ni un maestro, ni un amo, ni un patrón.
Pero tuyo es el tiempo.
El tiempo y esa gubia
con que Dios comenzó la creación».

(León Felipe)

11. A LA ESPERA CON MARIA (Hech 1,12-14)

Te buscábamos; Señora,
en la mañana gloriosa.
Te creíamos de camino,
o al lado del sepulcro,
o en tu casa tranquila,
o incluso con los once pescadores
que salían al mar para ver a Jesús.
Queríamos preguntarte
con urgentes y tópicas preguntas de entrevista:
¿Qué siente María en estos momentos?
Y, o no estabas,
o anotábamos en nuestra agenda de trabajo:
No sabe, no contesta.
Y tanto sabías
que habitabas ya
en el corazón de la comunidad,
partícipe de su fe
y de su esperanza en la venida del Espíritu.

Te has llevado contigo tu experiencia
del hijo resucitado
y nos dejas tan sólo tu actitud orante
como palabra:
– El Espíritu me lo trajo.
El Espíritu me lo volverá a traer.
Pues contigo, Señora,
aquí están
los que tocaron sus heridas,
los compañeros de camino,
los que compartieron su pan,
los que le amaron más que los demás,
los enviados,
los consolados
y nosotros los cristianos.
Todos juntos,
a la espera contigo,
Madre de la Iglesia,
en idéntica oración:
¡Ven, Señor Jesús!
AMEN.

José Luis Blanco Vega, S.J.

Infancia Misionera

Infancia Misionera

INFANCIA MISIONERA EN LA SOLANA

Más de 1.700 niños procedentes de 43 parroquias de la diócesis participaron en el IX Encuentro Diocesano de la Infancia Misionera que acogió La Solana. Bajo el lema ‘Atrévete a ser misionero’, los niños y los jóvenes disfrutaron de una intensa jornada con varios talleres muy interactivos, que finalizó con una oración en la plaza de toros.

La actividad fue un éxito de participación y, sobre todo, un éxito de coordinación. Más de ciento setenta voluntarios de las parroquias solaneras, de las cofradías y hermandades de la localidad, y también procedentes de otras poblaciones, ayudaron en la parte logística para que todo saliera perfecto, según el delegado diocesano de Misiones, Damián Díaz.

Tras pasar por Ciudad Real, Valdepeñas, Miguelturra, Daimiel o Tomelloso, entre otras, la actividad llegó a La Solana con chavales con edades comprendidas entre los nueve y los trece años procedentes de cuarenta y tres parroquias de la diócesis.

Los participantes pasaron por los cinco talleres previstos que simbolizaban cada uno de los cinco continentes y que estaban  identificados por colores diferentes. Talleres que se desarrollaron en el colegio El Santo, en el colegio Sagrado Corazón, en los polideportivos de los dos colegios citados, en la Casa de la Iglesia, en el palacio Don Diego, en la ermita de San Sebastián, en el Auditorio  y en la Plaza de Toros para la comida y una oración para terminar.

Los niños y jóvenes debían realizar acciones enfocadas con el lema de este año. En un taller se atrevieron a hablar con Dios, en otro a ser una familia misionera, en otro a ser un superhéroe misionero, en otro a dar el salto a la misión, y todo con divertidos juegos. La parroquia de Almadén ha participado a través de los talleres de “Familia misionera”, en los que han dado su testimonio como familias misioneras Javier Prat y dos de sus hijos por un lado, e Inmaculada Naharro y su marido Vicente Ginés por otro.