CATEQUESIS ESPECIAL.

Alba Escobar Babiano, almadenense de 35 años, es maestra y profesora de Religión Católica en CEIP Hijos de Obreros de Almadén. Con anterioridad ha trabajado como maestra de niños pertenecientes a familias multiproblemáticas, como terapeuta en residencia de mayores y como maestra en la asociación de minusválidos ASMINAL. En la parroquia de Almadén es voluntaria de Cáritas como maestra, colabora en la catequesis familiar y en la catequesis especial.

Has iniciado en Almadén lo que la Conferencia Episcopal denomina Catequesis Especial con un grupo de personas con discapacidad. ¿Qué temas se trabajan en esta Catequesis?

En esta Catequesis especial se tratan temas muy básicos y generales que debe saber un cristiano: el nacimiento de Jesús, la Pasión, muerte y resurrección, el gran ejemplo de vida de Jesús, cómo se formaron las primeras comunidades, además de cómo se siguió y se sigue en la actualidad anunciando su mensaje.         De todas formas, estas reuniones son abiertas ya que estos niños, algunos ya hombres y mujeres, tienen muchas preguntas y dudas existenciales. Siempre procuro subsanar sus dudas. Ellos aprenden, pero a menudo aprendo yo debido a las reflexiones que hacemos.

¿Cuál es la metodología de la Catequesis Especial?

La metodología nunca puede ser pensando en dar una clase magistral. Somos un grupo, del que me considero parte. Cada día intento exponer un tema, hablamos, hacemos juegos, vemos películas. Siempre surgen preguntas que se salen de lo que es dar una clase o de intentar abordar un tema.

¿Cuáles son las preguntas y las dudas más comunes?

Les gusta saber cómo era Jesucristo, cómo se comportaba. No entienden por qué le hicieron daño cuando él era tan bueno, incluso lo viven con enfado. Les llama mucho la atención el tema de la Resurrección, y los llena de alegría y esperanza ante la vida. Tienen muchas preguntas de cómo será su vida en el cielo cuando abandonen la vida terrena.

La dimensión celebrativa con la comunidad en la parroquia es fundamental en la vida cristiana. ¿Cómo celebran la fe las personas con discapacidad?

Con emoción y con alegría. Les gusta mucho ser partícipes de los actos de la Iglesia y sentirse integrados dentro de ésta. Yo diría que lo viven como buenos cristianos de forma intensa y, a veces, incluso ejemplar.

Para Dios los últimos son los primeros en su corazón. ¿Ocurre lo mismo en la sociedad actual?

Es difícil contestar a esta pregunta ya que, bajo mi opinión, la sociedad actual está un poco perdida en cuanto a valores, debido a la complicada situación que vivimos. Pero me alegra decir que cada vez más gente joven se conciencia de la ayuda al prójimo y se sensibiliza con los problemas de sus iguales.

¿Qué pueden ofrecer las personas con discapacidad a la sociedad? ¿Y a la Iglesia?

Las personas con discapacidad pueden ofrecer a la sociedad actual mucho más que cualquier persona, ya que cuentan con un corazón puro e inocente, lleno de amor, compañerismo, ganas de vivir y de hacer cosas. En su corazón no cabe la maldad, el odio ni la picardía. Son un gran ejemplo para la sociedad y la vida cristiana.