CINE PARA LA CATEQUESIS. TITANIC.

Título: Titanic.

Año 1997. Nacionalidad: USA.

Director: James Cameron.

Actores: Leonardo di Caprio, Kate Winslet.

Comentario:

Esta película de 11 Oscars nos permite analizar la desigualdad por un lado, y la capacidad del ser humano para lo mejor, como crear una maravilla tecnológica a primeros del siglo XX, y para lo peor, como la estupidez del capitán y el egoísmo de algunos personajes.

En un primer momento, durante la primera hora de la película, a la vez que sale el Titanic de puerto, se nos presentan las diferencias entre los camarotes y las cubiertas de 1ª clase y los de 3ª clase, o lo que es lo mismo entre las élites adineradas y las clases populares y emigrantes. También es significativa la escena de la cena en el restaurante de lujo y la fiesta en las bodegas donde se bebe cerveza y se baila con ritmos celtas.

En un segundo momento, durante las dos horas siguientes, se produce el naufragio. En la última media hora se suceden episodios heroicos, hasta el sacrificio de algunos de los personajes. Cabe destacar al capellán del barco que mantiene la esperanza de los pasajeros, a los que sostiene de la mano a la vez que reza en voz alta citando pasajes bíblicos. Los músicos mantienen la serenidad en medio del caos mientras tocan piezas de su repertorio clásico. Un oficial, prácticamente el único de la tripulación, organiza la primera barca de rescate a pesar de la cobardía de otros marineros. Y, sobre todos, destaca el sacrificio de Jack que da su vida para mantener la de Ross, a la vez que le hace prometer que resistirá por los dos, dándole un sentido.

El Titanic, que naufraga en el Atlántico, mantiene ciertas similitudes con la Tierra, que navega por el sistema solar. El egoísmo y la ambición hunden el barco más lujoso, más rápido y más moderno en su fecha. Nuestro planeta podría verse abocada, quizá ya lo esté, a la destrucción por los mismos motivos.

Javier Prat Cambra.