COMUNIDACO DEL PRIMER DOMINGO DE ABRIL

En este primer domingo, en que el Resucitado nos invita a compartir nuestras inquietudes por la realidad que la población rural vive, queremos denunciar las carencias en las  que nuestros pueblos se encuentran.

El problema más destacado es la escasez de trabajo, la falta de iniciativa para crearlo y  unido a esto, la economía sumergida.

También  detectamos otros problemas que merecen la pena señalar: malas comunicaciones, los servicios sanitarios están muy alejados, aislamiento administrativo, dificultad para orientar a los jóvenes en temas como empleo, formación, prevención de drogas…

Sabemos que existe un descenso paulatino de la población y envejecimiento de la misma con un preocupante e inferior índice de natalidad y una mayor tasa de dependencia.

Desde Cáritas creemos, que la exclusión que sufrimos en las zonas rurales puede encontrar soluciones desde los mismos habitantes de los pueblos,  fortaleciendo los movimientos sociales ante las instituciones públicas, con el fin de resolver los problemas comunes que nos afectan,  participando en proyectos y concienciándonos que nuestras actitudes son decisivas para no dejarnos caer en la pasividad y en el conformismo.  Animamos desde esta Institución a implicarnos en acciones, planes o proyectos, desde la cohesión social, colaborando así a despertar el espíritu emprendedor de nuestras gentes.