Ya estamos en los cuarenta días de preparación para la Pascua de Jesús. Es tiempo de profundizar en la fe,  pero sobre todo de contemplar a Jesús. A eso se llama conversión.

La cuaresma debería introducirnos en un verdadero encuentro con los pobres, y dar lugar a un compartir que se convierta en un estilo de vida.

Cáritas quiere aprovechar este momento para visibilizar las realidades de pobreza, exclusión y vulneración de derechos que hay en nuestra sociedad. Muchas personas, muchas familias, viven situaciones injustas que les provocan el sufrimiento del desamparo, de la desesperanza, del sentir que no importan a nadie, que no tienen futuro. Son las personas en situación de exclusión.

Nuestro compromiso personal puede mejorar la vida de estas personas. Que la indiferencia no nos haga cómplices de tanta injusticia. Haz a los demás lo que a ti te gustaría que te hicieran si estuvieras en su lugar.

En este tiempo de conversión, la atención y el compromiso con los más pobres han de crecer. Como el Señor es generoso con nosotros, con nuestras pobrezas y con nuestras debilidades, seamos también nosotros generosos en esta colecta, que una vez más será destinada a la labor de Cáritas.