CRONICA DE LA PARROQUIA DE ALMADÉN MARZO Y ABRIL DE 2017.

Durante el mes de Marzo, el día 22,  tuvo lugar la celebración del Día de Almadén, al cumplirse los 600 años de que en Sevilla se declarara a la Villa de Almadén con el derecho de villazgo. Hubo tres homenajes en el Teatro Municipal Cervantes.  En primer lugar, fue declarado Hijo Adoptivo de Almadén al sacerdote y párroco Don Vicente Fernández-Espartero, que ya lleva siete años con nosotros. Es natural de Daimiel. La Directora de Cáritas hizo una semblanza de su entrega y él mismo nos habló de su vida y de los orígenes de su vocación. En segundo lugar, se concedió el título de Hijo Predilecto a Don Miguel Oviedo, Director de la Asociación de Amigos de la Música. Finalmente, se reconoció la labor humanitaria y social de la Asociación Mensajeros de la Paz. La Masa Coral actuó en el acto. El Himno de Almadén fue interpretado conjuntamente con la Banda Municipal, dirigida por Isaac Perelló que cedió la batuta a Don Miguel Oviedo.

La semana previa a la Semana Santa comenzó con el Triduo en honor al Santísimo Cristo de los Mineros, con otro Triduo en honor a Nuestra Señora de la Amargura y a Nuestra Señora de los Dolores. Terminaron los triduos el Viernes de Dolores con besamanos y traslado de las imágenes a la Iglesia de San Juan para los desfiles procesionales de la Semana Santa. Todos los viernes de la Cuaresma se celebraron vía crucis y besapiés a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

El Domingo de Ramos, al mediodía, salió la procesión con el paso de la Borriquita, precedido por el Niño Jesús del Remedio, acompañado por los niños y niñas vestidos de túnicas blancas, y por las personas mayores con palmas y ramos de olivos bendecidos. Les acompañaba la Banda Joven y la Banda Municipal. Siguió el itinerario oficial hasta la parroquia donde continuó con la celebración eucarística.

El Lunes Santo tuvo lugar un acto penitencial comunitario para preparar adecuadamente los días fuertes de la Semana Santa.

En el día del Martes Santo tuvo lugar la procesión de la imagen de la Amargura, con la meditación de los misterios del santo rosario, desde la Iglesia de la Estrella hasta la de San Juan, donde permaneció hasta su salida procesional del Jueves.

El día de Miércoles Santo se celebró el Vía crucis por el casco antiguo con la imagen del Santísimo Cristo de los Mineros. Salió de la Iglesia de San Juan a donde regresó tras su itinerario.

El día de Jueves Santo se celebró la Cena del Señor, por la tarde, en la Residencia de las Siervas de los Pobres, y a las 19,00 horas en la parroquia. En esta celebración de desarrolla el lavatorio de los pies y el traslado del Santísimo Sacramento a la capilla del Monumento, donde permanece hasta el Viernes. Ya por la noche, salió la procesión con los pasos de la Oración del huerto, de la Dolorosa, de la Flagelación y de la Amargura. Después se inicia un turno de vela de 24 horas ante el Santísimo. Los cofrades lo hacen a partir de las 3,00 horas de la madrugada hasta la salida de la procesión de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno una hora más tarde. Es impresionante el encuentro del Nazareno con su madre María de la Amargura en la plaza de la Constitución, donde se reza una estación.

El día del Viernes Santo se celebran los Santos Oficios en la Residencia de Fátima y luego en la parroquia. A las 21,30 horas parte en procesión el Santo Entierro, que es custodiado y escoltado por la Guardia Civil.

El día del Sábado Santo se celebró en la residencia y en la parroquia, ya de noche, la Solemne Misa de Gloria, que corona la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. A las 0,30 horas y por primera vez en Almadén se inauguró el paso procesional del Cristo Resucitado. Esta imagen se bendijo el pasado 19 de febrero y ocupará el nicho en que antiguamente reposaba la Virgen del Carmen, en la pared que ocupó el Cristo de la Fuensanta.  La imagen fue traída por la Cofradía de las Ánimas benditas del Purgatorio. Acompañó al Resucitado la Banda Municipal que tocó “La muerte no es el final”, a la vez que repicaban las campanas y se soltaron palomas blancas. También se hizo un sentido homenaje a Don Salvador Moyo por sus muchos años de dedicación.

Añado una personal reflexión a esta crónica. En el Vía Crucis se nos cuenta que Jesús cae tres veces por el peso de la cruz. El Señor sigue cayendo  cada vez que lo hacemos caer en los demás.

Luis Miguel Jurado Barrero.