Introducción: Diamantino García fue el “cura de los pobres y de los jornaleros”. Además de sacerdote de la diócesis de Sevilla y párroco de dos pueblos de la sierra, trabajó como jornalero, fue sindicalista y fundador de un sindicato, y activista de los derechos humanos. Ha sido uno de los más destacados de los 800 curas obreros españoles. Diamantino decía que la conciencia la adquirió entre los trabajadores, más que en el seminario donde cultivó la vocación sacerdotal. También decía que no podía ser neutral, su opción como la de JC, le llevó del lado de los pobres en la Andalucía campesina y rural. Primero luchó por los derechos de los trabajadores del campo, al final de su vida amplió su defensa a todos los derechos humanos.

1.- Diamantino García Acosta nació el 24 de octubre de 1943 en Ituero de Azaba, en la provincia de Salamanca. Cuando tenía dos años sus padres emigraron al barrio sevillano del Cerro del Águila (en la viñeta parroquia de Nuestra Señora de los Dolores), para trabajar en la fábrica textil HYTASA.

2.- Diamantino estudió en el Instituto San Isidoro (en la viñeta fachada del instituto). Era buen estudiante. A los 18 años le concedieron una beca para empezar Medicina. La rechazó para ingresar en el seminario diocesano de Sevilla. Había descubierto que para ayudar a los demás lo haría mejor como cura que como médico.

3.- Para pagarse los estudios y la manutención en el seminario Diamantino trabajaba los veranos como obrero en Barcelona, como minero en Asturias, e incluso como operario en una fábrica de conservas en Bélgica, como muchos inmigrantes españoles de los años sesenta.

4.- Diamantino fue ordenado sacerdote por el cardenal Bueno Monreal, arzobispo de Sevilla. Lo destinaron como cura párroco a los pueblos de la Sierra Sur de Sevilla. Allí hizo equipo pastoral “in solidum” con otros jóvenes curas: Enrique en Pedrera, Juan en Gilena, Miguel en Martín de la Jara y Diamantino en Los Corrales (en la viñeta parroquia de Santiago Apóstol).

5.- Muchos de los feligreses de Diamantino emigraban a Navarra durante la temporada de la recogida del espárrago. El cura fue un temporero más con la azada, el cuchillo serrado de cortar y la cesta llena de espárragos blancos. Además renunció a su pequeño salario como sacerdote de la diócesis de Sevilla.

6.- Diamantino también fue un emigrante más en la vendimia del sur de Francia. Viajó en los trenes llenos de vendimiadores andaluces que viajaban al país vecino en busca de trabajo y jornal. Celebraba la misa en los vagones, en las estaciones, en las viñas, en los almacenes donde se pisaba la uva.

7.- En 1976 Diamantino y Esteban Tavares, cura de Aguadulce (en la viñeta parroquia de San Bartolomé), junto con otros sindicalistas del campo, fundaron el Sindicato de Obreros del Campo. Los contratos de los jornaleros eran de corta duración, para las campañas agrícolas, por lo que no llegaban a tener derechos. En la actualidad el SOC cuenta con más de veinte mil afiliados.

8.- En 1979 Diamantino y el SOC organizaron la Candidatura Unida de los Trabajadores para las primeras elecciones municipales democráticas, después de cuarenta años de dictadura franquista en España. Contaron más de cinco mil quinientos votos, que les dio 33 concejales en los ayuntamientos de Andalucía. Desde las alcaldías podían defender sus derechos.

9.- Diamantino participó en ocupaciones pacíficas de fincas, que los terratenientes apenas cultivaban y las mantenían para caza y paseos a caballo. El SOC reivindicaba que la tierra debería repartirse para los trabajadores. Diamantino fue llevado a juicio y la cárcel en varias ocasiones. La Guardia Civil lo vigilaba y hacía informes sobre sus actividades.

10.- En 1991 Diamantino fundó la Asociación Andaluza de los Derechos Humanos. La lucha que llevaba a cabo en el campo andaluz tenía mucho que ver con la defensa de los pobres de todo el mundo. El evangelio es el mismo en todas partes. A la vez ejercía como cura párroco de los pueblos de Los Corrales y Martín de la Jara.

11.- Antes de los 50 años, Diamantino cayó enfermo de cáncer. Le extirparon un riñón. Sufrió varias operaciones. Tuvo que soportar interminables sesiones de quimioterapia. Entonces, le gustaba rezar como Santa Teresa de Jesús: “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, solo Dios basta”.

12.- El 23 de febrero de 1993 recibió la Medalla de Plata de Andalucía, concedida por el gobierno de la Junta. Diamantino la aceptó, pero decía que estaba perplejo de que el mismo gobierno, que lo había denunciado y encarcelado en el pasado, le reconociera ahora con un premio por su labor humanitaria.

13.- El gobierno de la Junta de Andalucía le propuso para el cargo como Defensor del Pueblo Andaluz. Diamantino lo rechazó, como hubiera hecho con cualquier cargo político que le hubiera alejado de la gente sencilla, que hubiera puesto distancia entre él y los inmigrantes que empezaban a llegar a España.

14.- Diamantino, el cura de los pobres, el cura jornalero, el sacerdote defensor de los derechos humanos, empezó a llamar la atención de las televisiones y los periódicos. Concedía entrevistas y contaba que sus ideales no eran otros que la verdad del evangelio del carpintero de Nazaret. Los bocadillos de las viñetas son frases de sus entrevistas.

15.- Diamantino murió el 9 de febrero de 1995, a los 51 años, en Sevilla. El cáncer pudo con su cuerpo, en poco más de dos años. A su funeral acudieron miles de personas de la ciudad y de los pueblos: trabajadores y jornaleros, sindicalistas, autoridades, feligreses… La bandera de Andalucía cubría su féretro.

Texto y viñetas: Javier Prat Cambra.