El año 1622 nació la Congregación para la Evangelización de los pueblos, que desde hace casi cuatro siglos, viene preocupándose, por encargo del papa, de aquellos territorios donde no se conoce a Jesucristo, donde no está instaurada o no tiene los recursos necesarios la Iglesia.

Doscientos años después, en 1822, la francesa Paulina Jericot fundó la Obra de propagación de la fe. Cien años más tarde, en 1922, el Papa Pío XI asumió esta Obra como suya y la declaró Pontificia: La Pontificia Obra de Propagación de la fe.  Cuatro años más tarde, en 1926, se instauró la Jornada Mundial de las Misiones, que en España se conoce como Domingo MUNDial, un día y un mes, el de octubre, en que toda la Iglesia y toda la sociedad se preocupa de conocer mejor el trabajo de los misioneros y apoyarlos con su oración y recursos económicos. De España han salido 13.000 misioneros y 95 de la diócesis de Ciudad Real. Se sintoniza así con las necesidades y las esperanzas de los pueblos con los que los misioneros comparten su vida, y se promueven también las necesarias vocaciones misioneras.

Los españoles enviaron en el DOMUND de 2015 la cantidad de más de trece millones y medio de euros a las misiones. Es el segundo país con mayor aportación al Fondo Universal de Solidaridad. De Ciudad Real provenían un poco más de 188.000 euros. Con nuestra oración y nuestra ayuda económica “salimos de nuestra tierra” y colaboramos efectivamente a la proclamación del evangelio y la solidaridad con los hermanos.

Damián Ortiz, Delegado Diocesano de Misiones de Ciudad Real.