Chico Pereira, almadenense de 35 años, es artista y hace cine documental. Cuenta historias de personas sencillas, porque la vida es así, como los planos que captan las arrugas de sus personajes, como las conversaciones que recogen sus micrófonos. Hablamos con Chico Pereira para las páginas del periódico arciprestal Nuevo Horizonte, ahora en Internet en la web  tuparroquia.es

01_pereiraPara llegar a realizar una obra cinematográfica, ¿qué estudios o qué formación se necesita?

En realidad lo único que necesitas son ganas, y en mi caso, algo de disciplina. En las escuelas de cine lo que uno encuentra mayoritariamente es gente a la que le apasiona lo mismo que a ti, lo que es muy importante. Y si tienes suerte, algún profesor que sepa ayudarte a sacar lo mejor de ti mismo. Por supuesto que las escuelas ayudan, pero no hay nada que la inquietud, el intentar cosas, y unos cuantos libros de cine no puedan enseñarte.

¿Qué motivaciones te han llevado a realizar “El invierno de Pablo”?

Es verdad que había una motivación creativa de intentar experimentar con el formato documental, hacer algo basado en la realidad pero que no se pareciera a un reportaje, sino06_pereira que se percibiese como una película.  Pero la motivación principal era por supuesto emocional, ya que para mí, como representante de una de las primeras generaciones que no bajan a la mina tras sus 2000 años de historia, era muy importante reconocer y agradecer todos los sacrificios que estas familias mineras han tenido que hacer para sacar Almadén hacia adelante. Mi intención era dejar la mina en un segundo plano, y girar la cámara hacia los mineros, para contar su historia y la visión que ellos tienen del pueblo.

¿Qué otra historia te gustaría contar a través del cine?

A mí me interesan sobre todo las historias sencillas, las que hablan de la grandeza del hombre común. También me interesa el mundo rural, los pueblos y las películas que no necesitan una gran historia para tener alma.  Pero, sobre todo, me gustan los documentales por la relación real y de convivencia que se establece entre las personas delante y detrás de las cámaras. Recuerdo que tras terminar el rodaje de “El invierno de Pablo” volví a Edimburgo sin saber muy bien que saldría de todo el material grabado. Pero de alguna manera me daba un poco igual porque habíamos desarrollado una gran amistad con José y pablo, y también habíamos pasado grandes momentos con Jaime y con toda la gente que nos ayudó en el pueblo durante el rodaje. Era la primera vez que tuve la sensación de que lo que había pasado detrás de la cámara era más importante que lo que ocurrió delante, y eso me ha hecho interesarme cada vez más por el cine documental.

05_pereira¿De qué forma puede el cine ayudar a la sociedad a ganar conciencia, o al menos a mejorar como tal sociedad?

A menudo, el cine nos ofrece visiones distorsionadas de la realidad, pero otras veces puede convertirse en un fiel escaparate donde mostrar cómo es nuestro mundo, con lo bueno y lo malo. También el cine puede ser como un espejo donde nos podemos sentir personalmente reflejados e interpelados sobre aspectos que no van bien en nuestra sociedad. E incluso otras veces este espejo se convierte en una especie de lupa donde personas que no son normalmente representadas en el cine adquieren relevancia, haciéndonos reflexionar sobre mundos olvidados o desconocidos. En todas estas facetas creo que el cine puede ayudar a crear conciencia e implicarnos con el mundo real.

¿Hay un cine español, europeo, americano? ¿Y un cine de entretenimiento, social, de autor?

Para mí lo que debe haber detrás de una película es una visión del mundo, y debe haber tantas visiones como personas. En términos artísticos, cada vez hay más formatos híbridos, que mezclan géneros y enfoques, por ejemplo nuestra película combina elementos del documental y la ficción cinematográfica. Y también son variadas en su procedencia. Como muestra, “El invierno de pablo” es una película británica, grabada en Almadén, con gente local, pero con un cámara alemán y un sonidista escocés. A su vez, tiene ciertas reminiscencias del western americano en la música original y un ritmo contemplativo más típico del cine europeo. Cuando este gazpacho sale bien uno se pregunta si quizás le damos demasiada importancia a las nacionalidades y a las etiquetas.

Estamos en la era de las nuevas tecnologías y los omnipresentes medios audiovisuales, ¿vale una imagen más que mil palabras? O más bien, ¿detrás de cada imagen hay una previa reflexión?

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Las imágenes, igual que las palabras, se pueden manipular muchísimo. Quizás uno de los problemas es que aceptamos las imágenes como son, sin cuestionar que detrás de cada una hay alguien que las crea o las proyecta y que muchas veces tiene una intención particular con ellas. Por ejemplo, la gente cree que documental es sinónimo de verdad, pero no es así. Los documentales, al igual que las ficciones, son una visión subjetiva del mundo, aunque traten sobre algún aspecto de la realidad. De hecho, no sabría decirte si en el mundo en que vivimos es más fácil esconderse detrás de las palabras o de las imágenes.

02_pereira04_pereira Alguien me contó la historia de un hombre que cada domingo salía  de su casa con su cámara fotográfica para echar una única foto. Se pasaba el día entero buscando esa imagen, y a veces, ya que tenía todo encuadrado y preparado para pulsar el disparador, desmontaba y se marchaba, porque quizás había otra foto mejor que tomar ese día. Incluso, muchos domingos volvía a casa sin su foto, porque no se había decidido por ninguna. Ese hombre era todo reflexión, y aunque seguramente visualizaba muchas fotos ese día, al final obtenía solo una imagen. ¿Qué significaría para él esa foto una vez revelada?. El caso opuesto es cuando nos pasamos el día tomando fotos con nuestra cámara digital o nuestro teléfono, sin realmente pensar en nada cuando apretamos incesantemente el disparador, coleccionando imágenes sin reflexión alguna. Para mí la reflexión sobre la imagen es casi tan importante como la imagen misma. O quizás simplemente me estoy haciendo mayor y echo de menos los tiempos de las cámaras con carretes.