LA PARÁBOLA DEL PADRE BUENO Y LOS HIJOS QUE SE ACERCAN AL PERDÓN.

1.-La contraportada presenta la parábola del padre bueno, del evangelio de Lucas 15,11-32, en cuatro viñetas. En esta parábola se sustenta el sacramento de la reconciliación. La leemos y reconocemos esos cuatro momentos o escenas.

2.- En un primer momento, en Lucas 15,12-13, el egoísmo lleva al pecado. ¿Podéis definir pecado? ¿Cuál es el egoísmo nuestro de cada día?

3.- En una segunda viñeta, en Lucas 15,17-19, el joven se da cuenta del error que ha cometido. Quizá por las circunstancias de violencia o soledad a que conduce ese egoísmo. ¿Qué es la conciencia? ¿Qué importancia le damos en nuestra vida? ¿Qué parte del sacramento se reconoce aquí?

4.- En una tercera escena, en Lucas 15,20-21, el hijo decide volver y confesar su falta. ¿Qué momento del sacramento se representa? ¿Qué diálogo se establece entre el sacerdote y el pecador?

5.- Finalmente, en Lucas 15,22-24, el padre abraza al hijo y lo perdona sin condiciones, a no ser una. ¿Qué le pide al hijo arrepentido? ¿Cuál es la fórmula del sacerdote en la absolución?

6.- Asomando discretamente el hijo mayor parece que pide cuentas con envidia. Quizá no comprende a su buen padre. Y nosotros ¿qué? ¿Perdonamos a los demás, nos dejamos perdonar por los demás?

7.- Busca y lee en Mateo 18,21-35 cómo se ha perdonar siempre. En Lucas 6,39-42 que perdonar es comprender. En Lucas 7,36-50 que perdonar es amar. En Lucas 19,1-10 que aceptar el perdón supone cambiar.

8.-Y el perdón extremo, el más difícil, en Lucas 23,39-43.

Viñeta y texto: Javier Prat Cambra.