LAS OTRAS DIEZ VIRGEN MARÍA.

 

1.- María, adolescente: las jóvenes judías de los tiempos de JC se casaban muy jóvenes, incluso adolescentes. María seguramente también. Aunque una tradición dice que fue consagrada virgen al Señor. Quizá en su interior aceptara que se podía servir  al Señor como esposa y como madre.

2.-María, embarazada en la Anunciación: si María de niña ya pensaba que se podía servir al Señor como esposa y madre, debió aceptar de buen grado ser la madre del Hijo de Dios, y un embarazo, problemático socialmente, se convirtió así en la voluntad de Dios para la salvación del mundo.

3.-María, solidaria en la Visitación a Isabel también embarazada: me imagino a María e Isabel en un cayuco o una patera reflexionando en voz alta sobre la injusta situación del mundo y cómo Dios quiere darle la vuelta a las cosas.

4.-María, madre en la Navidad: María siempre estuvo convencida de que su hijo era cosa de Dios. Podemos decir que todos los niños del mundo son cosa de Dios, del Dios de la vida. María lo acuna y lo amamanta en la mecedora que José le construyó para criar a sus hijos.

5.-María, pobre: el hogar de María y José era humilde y quizá pobre, y sin embargo lleno de alegría y de la fe de los pobres que solo confían en Dios, que ponen su esperanza en la Buena Noticia, más que en los proyectos políticos y financieros de un mundo egoísta y capitalista.

6.-María, indignada al estilo del Magnificat: María se habría apuntado a la indignación de hoy, pero al estilo profético del Magnificat, habría cantado que el plan de Dios era derribar a los ricos y encumbrar a los pobres, o quizá hubiera propuesto en la Puerta del Sol de Madrid que cediéramos en nuestro nivel de vida para que mil millones no mueran de hambre.

7.-María, campesina: María, igual que José, trabajó en casa y en el campo y en lo que hiciera falta para sacar adelante a su familia. Por eso se apropia de las palabras de su marido y de las palabras del evangelio de su hijo, porque también son suyas.

8.-María, orante: Igual que José, igual que el pueblo judío, igual que todos los pueblos con tradición religiosa, María confía en el Señor, y sabe que Dios está presente en todos los aspectos de su vida.

9.-María, al pie de la cruz: María sufrió también la cruz en sí misma, ya que su hijo era carne de su carne y sangre de su sangre. No duda en hacer suyas las palabras de JC en la cruz, que son también palabras de la tradición profética del pueblo de Israel.

10.-María, en Pentecostés y en la Iglesia: María está presente en Pentecostés y por tanto en el inicio de la Iglesia, por eso la veneramos como Madre.

Viñetas y texto: Javier Prat Cambra.