Monición a la Eucaristía.

VISITA PASTORAL DEL OBISPO DE CIUDAD REAL, DON ANTONIO ALGORA, A LA PARROQUIA DE ALMADÉN.

La comunidad cristiana de Almadén tiene su historia y su desarrollo muy ligados a la historia de las Minas de mercurio de Almadén.

Los primeros cristianos de la región parece que datan del siglo IV después de Cristo. Oretum, cerca de la actual Granátula de Calatrava, es la ciudad de la que parte un obispo para participar en los concilios de Elvira, la actual Granada, y más tarde en Toletum, la actual Toledo. Los romanos de esta época ya explotaban el cinabrio de Almadén, por lo que es probable que pequeñas comunidades cristianas ya se hubieran establecido aquí.

Obispo Antonio Algora en Almadén

Obispo Antonio Algora en Almadén

Después del periodo de dominación musulmana, la orden de monjes-caballeros de Calatrava administraron la región. Se estableció entonces una población permanente de mineros y de otros trabajadores relacionados con la minería.

Aquellos duros trabajadores empezaron pronto a participar en la medida de su fe en la vida de la parroquia. En el siglo XVII se organiza la Cofradía más antigua de Almadén, la Hermandad de las Benditas Animas del Purgatorio, cuando un joven encuentra un cadáver abandonado que necesita enterramiento. En la actualidad cuenta con casi 100 hermanos.

Aunque la devoción a Jesús Nazareno data del año 1709, cuando se trae la primera imagen, hasta el año 1879 no se funda la Fiel Congragación de Nuestro Padre Jesús Nazareno. En la actualidad cuenta con más de 800 hermanos.

La Semana Santa de Almadén no sería lo que es sin la participación de estas antiguas cofradías, además de la Hermandad de la Virgen de los Dolores y el Santo Sepulcro y la Hermandad de la Virgen de la Mina y el Cristo de los Mineros.

La parroquia de Almadén inicia su andadura en la diócesis de Ciudad Real cuando el Papa Pío IX crea la Prelatura de las órdenes militares de Santiago, Montesa, Calatrava y Alcántara en el año 1875, separándola de la archidiócesis de Toledo.

Cabe destacar la figura del sacerdote, originario de Daimiel, que dio su vida siendo coadjutor en la parroquia de Almadén. Don Angel Muñoz de Morales ejerció su sacerdocio entre nosotros desde 1934 hasta el 21 de septiembre de 1936, cuando murió fusilado en la carretera de Agudo, junto a otros almadenenses, sin otro motivo que su vocación. En la actualidad está iniciada la causa de su beatificación.

Desde entonces la comunidad parroquial ha dado muchas vocaciones sacerdotales y religiosas. De los sacerdotes vivos recordamos a Samuel Urbina, Lorenzo Trujillo, Jacinto Naharro, Angel Almansa, y el religioso Antonio Cano. Como señal inequívoca de la salud religiosa de la comunidad son los muchos misioneros que ha dado Almadén, en los últimos 20 años, al menos 7 misioneros, entre sacerdotes, religiosas y laicos, los más recientes, Inmaculada Naharro y su marido Vicente Ginés, presentes actualmente en la República Dominicana.

La situación actual de la población de Almadén da vueltas en torno al cierre de las minas hace ya diez años y la jubilación o la reconversión de sus muchos trabajadores. Señal de esta situación la tenemos en las muchas residencias de ancianos de la localidad, al menos cuatro. Los antiguos mineros son en su mayoría los actuales jubilados, en un porcentaje altísimo del total de la población. Como cabecera de la comarca, Almadén cuenta con un sector importante de comerciantes, de servicios y funcionarios. Los funcionarios y trabajadores de la administración atienden el juzgado, dos colegios de primaria, dos institutos de secundaria y formación profesional, una universidad, el ambulatorio y el centro de especialidades, la oficina de la seguridad social y la de empleo, además del colegio de ingenieros de minas.

El movimiento asociativo también es importante en Almadén, con asociaciones culturales y dedicadas al ocio de todo tipo: moteros, ciclistas, músicos, amas de casa, jubilados, aficionados al fútbol y practicantes del mismo, senderistas, mujeres, pescadores y cazadores, carnavaleros, scouts…

De igual manera, la vitalidad de la comunidad parroquial podría calificarse de viva y activa, con numerosos grupos y movimientos. A ello se debe en gran medida el tipo de dedicación solidaria del equipo de sacerdotes “in solidum”, que desde hace muchos años trabajan y atienden las 15 parroquias del arciprestazgo. El equipo de sacerdotes ha ido reduciéndose significativamente en los últimos años, por motivos que el obispo, mejor que nadie conocerá. De siete sacerdotes en el año 2000 hemos devenido hasta los actuales cinco sacerdotes en el año 2014.

Es importante destacar la doble labor de la comunidad de las Siervas de los Pobres, presentes en Almadén desde hace más de 30 años. En primer lugar atienden la residencia Nuestra Señora de Fátima, que se construyó y puso en marcha con fondos de Cáritas y de los fieles de Almadén. Es la primera residencia dedicada a 80 ancianos enfermos, necesitados de asistencia las 24 horas del día. En segundo lugar, son testimonio vivo de la vida religiosa para la comunidad cristiana de Almadén. En los primeros días de noviembre precisamente falleció una de las primeras hermanas fundadoras de esta comunidad religiosa.

De las cuatro cofradías y hermandades ya hemos hablado. Solamente recordar que mueven en Semana Santa y en los numerosos viajes de peregrinación que promueven al cabo del año varios miles de personas. También hay que destacar su aportación económica en el funcionamiento de las instalaciones parroquiales, como recogen sus estatutos fundacionales.

Cáritas parroquial de Almadén viene funcionando desde 1950, como la dimensión caritativa de la comunidad. Sin esta dimensión ya no seríamos la Iglesia de Jesucristo. Cáritas de Almadén cuenta con una trabajadora social y una treintena de voluntarios, que hacen posible varios proyectos de atención a los pobres y necesitados de Almadén. Son proyectos de atención a mujeres, a jóvenes y a niños. A las 30 familias que Cáritas atendía de forma habitual se han sumado otros muchos perjudicados por la larga crisis económica. Para ello mueven un presupuesto que ronda cada año entre los 25 y los 30 mil euros, con aportaciones de la comunidad cristiana de Almadén.

La vida parroquial no se limita a la celebración de los sacramentos en los diferentes lugares de culto de la parroquia, que son varios: el templo parroquial de santa María de la Estrella, la iglesia de San Juan, la ermita de Fátima, la capilla de la residencia de las Siervas de los Pobres, la capilla de la residencia Santa Bárbara. Esto supone un esfuerzo extra en el trabajo de los sacerdotes, pero también en los laicos que colaboran en la atención funcional de los templos y en la economía parroquial. Sin embargo, la celebración de los sacramentos, además de los funerales, nos pueden dar una idea de la vida de la comunidad parroquial. A lo largo del año 2013, se celebraron 10 bodas, 41 bautizos, 40 primeras comuniones y 60 confirmaciones. A esto hay que sumar los 112 funerales del año pasado. Son muchos o son pocos. Tal vez la cuestión no esté en la cantidad, tampoco en la calidad, ya que es cosa del Espíritu Santo medir y calibrar la fe del que se acerca a un sacramento.

La parroquia está viva por los movimientos y grupos, en los que se manifiestan sus carismas de diversas maneras.                                    

Un grupo de liturgia de 7 personas atiende las celebraciones litúrgicas en todo lo que se refiere a ambientación, moniciones, lecturas, apoyo al sacerdote…                                                                                            

Un grupo de limpieza de 6 personas se ocupa de mantener limpio el templo principal de la parroquia, aunque también hacen incursiones en las demás templos y ermitas.                                

El coro parroquial lo componen 12 personas. Preparan los cantos de las diferentes celebraciones con ensayos previos. Para ello han incorporado guitarras, panderetas y a veces otros instrumentos. Desde hace dos años facilitan la letra de las canciones con un cañón de video. En ocasiones solemnes contamos además con la actuación de los coros y rondalla de la Asociación de Amigos de la Música.                                                                          

El movimiento de Vida Ascendente, para personas mayores, cuenta con 24 participantes que se reúnen todas las semanas.              

El movimiento de la Adoración Nocturna reúne a 20 personas. Mantienen viva la devoción a la Eucaristía a través de la adoración al pan eucarístico cada 15 días y en las fechas más señaladas de la Semana Santa y el Corpus.                                        

El periódico parroquial Nuevo Horizonte ha cumplido casi 25 años de evangelización a través de los medios de comunicación. Hasta el momento ha publicado 190 números. Lo ha hecho posible un equipo de casi 20 personas. En la actualidad está en proceso de reconversión a una página web, para que la parroquia esté presente en Internet.                                                                  

La atención a los enfermos lo hacen 2 personas, que los visitan en las residencias y a otros 10 enfermos que lo solicitan en sus hogares. El servicio de repartir la comunión en las celebraciones parroquiales lo llevan a cabo 4 ministras de la comunión.      

El grupo scout Azogue, desde hace 30 años, hace presente en Almadén el movimiento de los scouts católicos. Al menos una docena de jóvenes monitores y responsables se dedican a educar en el ocio, la naturaleza y la fe a más de 100 niños, adolescentes y jóvenes en Almadén y otros pueblos de la comarca donde han abierto ramas del movimiento.

El servicio de la catequesis lo desempeñan 20 catequistas, en su mayoría mujeres. Reúnen a 80 niños en la catequesis familiar, a otros 40 niños en la catequesis de preparación para la eucaristía, a 22 adolescentes que continúan después de la tradicional primera comunión, y finalmente a 60 jóvenes y 60 adultos que se preparan para su confirmación como creyentes responsables de su fe. Como colofón a todos estos grupos y movimientos están las reuniones de las asambleas cristianas en los diferentes barrios, que se realizan en las casas, animadas por los monitores y los coordinadores de dichas asambleas. En la actualidad se reúnen 13 asambleas, con una media de 7 personas en cada una de ellas. Estas asambleas vienen desarrollándose desde las misiones populares de hace al menos 10 años.

Aunque parezca peregrino y materialista finalizar con una alusión al presupuesto de la parroquia, hay que decir que en el año de 2013 las cuentas parroquiales arrojaron un resultado de ingresos y gastos de casi 50 mil euros. En el capítulo de ingresos los números más abultados se deben a colectas y donativos. En el capítulo de gastos destacan las aportaciones a campañas que llevan el dinero a colaboraciones con el seminario, las misiones, Manos Unidas… En el último año han aumentado significativamente los gastos de seguros de los diferentes edificios en los que la parroquia ofrece sus servicios a la comunidad.

Esto no es todo señor obispo, pero es una muestra de la vida, con sus riquezas y sus pecados, de la comunidad cristiana de Almadén. Bienvenido.