El pasado sábado 21 de mayo, seis niños de nuestra parroquia recibieron por primera vez la Eucaristía, en una celebración muy hermosa, en la cual también participaron sus padres.

Tras varios años de conocer a Jesús en la catequesis llegó el día en que pudieron recibirlo sacramentalmente en sus corazones. Su catequista, Noelia, también los acompañó en la celebración, y certificó que habían recibido la catequesis adecuada para poder dar este paso.

Esta celebración de las primeras comuniones es siempre algo hermoso, pues todos los cristianos sintonizamos con la ilusión que tienen estos niños al recibir a Jesús en la Eucaristía. Estos niños de catequesis saben que la primera comunión no es una meta a la que llegar, sino un punto de partida para una vida cristiana más plena. De hecho, el próximo domingo, junto con sus padres, estarán presentes en la misa del Corpus y en la procesión.