Este proyecto va a beneficiar 200 mujeres de 10 localidades del Distrito de Coimbatore, en el Estado de Tamil Nadu, en el sur de India. En estas localidades, las mujeres son las responsables del mantenimiento de sus familias, incluida la alimentación y educación de sus hijos. Viven en la pobreza, pues su economía se basa en la agricultura dependiente del monzón, y éste ha fallado en los últimos años. Por lo tanto, necesitan actualizar sus técnicas con el fin aumentar su producción y poder garantizar la seguridad alimentaria de

Cultivos Sontenibles

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sus familias, y obtener ingresos por la venta de la producción excedente. Nuestra contraparte es una ONG local denominada New Era Trust, que trabaja con Manos Unidas por primera vez, con el aval de los servicios sociales de la diócesis, cuyo director se implicará en el control y seguimiento regular del proyecto. El socio solicita ayuda para llevar adelante un plan de formación en técnicas de agricultura ecológica sostenible, así como para crear bancos comunitarios de semillas y de plantones que permitan nuevas y mejores cosechas para todas las familias, así como crear unidades de compostaje con lombrices en cada pueblo. Con fondos de Manos Unidas se financiarán las semillas,

plantones y parte de las lombrices, más los gastos de formación y de reuniones de seguimiento, y el salario de un coordinador y dos responsables de zona. Se elegirán 2 mujeres de cada aldea para recibir formación intensiva durante 10 días, y luego ellas serán las que compartan su conocimiento con las restantes beneficiarias de su aldea, con apoyo del socio. La contribución local comprende parte de los gastos de formación, una cantidad de lombrices y los gastos de distribución de los plantones el segundo año. El proyecto
también pretende animar a las beneficiarias a asociarse en una federación, que defienda los intereses colectivos, y consiga ventajas para el colectivo negociando compras y ventas al por mayor. El proyecto beneficia directamente a 200 mujeres que reciben formación e indirectamente, a unas 4.000 personas de sus aldeas. El fracaso de la agricultura es una de las causas de la emigración y empobrecimiento del entorno rural, y con esta iniciativa esperamos que las mujeres consigan romper el círculo de la pobreza, y ser ejemplo para otras comunidades vecinas también afectadas por la sequía.