REFLEXIÓN DE CÁRITAS DE LA DIOCESIS DE CIUDAD REAL PARA EL 1º DE MAYO.

Cáritas Diocesana de Ciudad Real celebra el sentido creador del trabajo, y con motivo del  Día Internacional del Trabajo, quiere poner de relieve la urgente necesidad de poner fin a la lacra de la precariedad laboral que caracteriza el actual sistema de relaciones laborales y que lesiona el derecho de las personas trabajadoras y de sus familias. En este sentido afirma que no se puede olvidar que el trabajo, y más concretamente el “trabajo decente”, forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y que es un elemento imprescindible para la justicia social y la cohesión de toda la humanidad.

Durante el año 2018, Cáritas Diocesana de Ciudad Real ha trabajado con 564 personas, desde los diferentes servicios orientación, intermediación, formación y autoempleo, pudiendo hablar de 82 personas insertadas.  Es desde esta perspectiva, donde Cáritas renueva su compromiso por el acceso al empleo de las personas más desfavorecidas, desde la esperanza y responsabilidad, estamos convencidos que el trabajo es el elemento fundamental de inserción, por eso nuestro programa y acciones de empleo, se encaminan hacia ese objetivo.

Un año más, Cáritas Diocesana de Ciudad Real lanza a la sociedad y a las Administraciones Públicas una llamada a la responsabilidad y a la corresponsabilidad para devolver la esperanza a todos estos hermanos nuestros que están sufriendo el desempleo de una manera tan brutal en sus propias vidas y las de sus familias. El Compromiso de todos, mejora el mundo.