El secretario general de la Conferencia Episcopal (CEE), José María Gil Tamayo. EFE

El portavoz de la Conferencia Episcopal ha recordado la utilidad de los acuerdos Iglesia-Estado, al tiempo que pedía respeto por la libertad religiosa.

El secretario general de la Conferencia Episcopal (CEE), José María Gil Tamayo, ha expresado la preocupación de los obispos por el actual escenario político, al mismo tiempo que ha trasladado su confianza en las instituciones democráticas para “poner en marcha una gobernabilidad estable y duradera”.

En rueda de prensa tras la reunión de la Comisión Permanente de la CEE, Gil Tamayo ha explicado que la actual situación política ha centrado parte de este encuentro de los obispos “que pisan tierra” y han reflexionado sobre la realidad que vive el país.

En este sentido, ha trasladado su deseo de entendimiento para el pueblo y los gobernantes. “Que haya diálogo, que haya búsqueda de espacios comunes, que haya recuperación del interés general”, ha subrayado el portavoz de la CEE.

“Y que se atienda a las necesidades de los ciudadanos, sobre todo en el ámbito del desempleo, especialmente el juvenil, y de tantas carencias que exigen una puesta en marcha de una gobernabilidad estable y duradera”, ha incidido.

Los obispos han manifestado su deseo de “concordia” entre los españoles y que haya un clima democrático de respeto, de buen entendimiento, valores que consideran una de las “herencias más valiosas” de la transición democrática y que piden recuperar.

Gil Tamayo ha afirmado que la libertad de expresión no ampara la transgresión de derechos fundamentales y ha destacado que los derechos “tienen que estar armonizados y terminan donde empiezan los otros”.

Ha argumentado que, así como los católicos respetan a quienes no creen y defienden esa libertad, exigen también el respeto a sus propias convicciones.

“Yo defiendo la libertad, pero una libertad ordenada en la armonía del respeto a los derechos de los demás y no de una libertad salvaje o al estilo libertinaje”.

“No se puede atentar en nombre de Dios y tampoco atentar a las convicciones de los demás en nombre de una expresión artística o un laicismo que considera que tiene el monopolio el espacio público”, ha advertido.