SIGNO PERMANENTE DE SOLIDARIDAD

En este primer domingo de Noviembre, Cáritas quiere recordar una vez más el Signo Permanente de Solidaridad que se destina a los proyectos Diocesanos de trabajo con los más excluidos,  como son las personas sin hogar y las personas con problemas de drogadicción.

Recordar, que desde los diferentes centros que Cáritas tiene en nuestra diócesis, el pasado año fueron atendidas  1.587 las personas sin hogar, acogidas y acompañadas en sus procesos de recuperación y reinserción en la sociedad.

Por otra parte, desde el Programa de Adicciones, Cáritas acompaña a personas con problemas de drogadicción, en el Centro Siloé de Ciudad Real y en las prisiones de Herrera de la Mancha y Alcázar de San Juan. Estas personas no tienen otros recursos a los que acudir y con Cáritas encuentran un espacio donde un equipo de voluntarios y trabajadores, acompañan las vidas rotas,  enfermas y deterioradas por la droga, ayudándoles a recobrar su dignidad. En 2018 fueron 773 las personas acompañadas desde este programa.

Desde Cáritas os damos las gracias por vuestra sensibilidad y generosidad hacia aquellos hermanos que más nos necesitan.