IRENA SENDLER

TESTIGOS DE HOY

Introducción: Irena Sendler conoció lo peor de la historia de la humanidad durante el siglo XX: las dos Guerras Mundiales. Y las enfrentó con lo mejor que tenía, su persona y el amor solidario que aprendió en su familia. No tenía el poder de los políticos ni la fuerza de los militares para parar la destrucción de la guerra. Entonces se dedicó a rescatar a los más inocentes, a los niños del gueto de Varsovia. En esta aventura, que luego ha sido llevada al cine, puso en riesgo su propia vida. Por eso la conocían como “el Angel del gueto de Varsovia”.

1.- Irena Sendler nació en el pequeño pueblo de Otwock, cerca de Varsovia, la capital de Polonia, en febrero de 1910. Siendo una niña conoció la I Guerra Mundial, que provocó 10 millones de muertos en Europa. Años más tarde, vivió más de cerca la II Guerra Mundial, en la que murieron 60 millones de personas.

2.- El padre de Irena, Stanislaw, era médico. Muchos de sus pacientes eran pobres, la mayoría eran católicos, y algunos de religión judía. No les cobraba por sus cuidados. Irena aprendió la caridad cristiana y la solidaridad humana en su propia casa y en su familia.

3.- En 1939 Irena era trabajadora social en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia. Su trabajo consistía en organizar los comedores comunitarios de la capital de Polonia. Ese mismo año, los ejércitos de la Alemania gobernada por Hitler invadieron Polonia y se inició la II Guerra Mundial.

4.- Con la guerra, en los comedores de Varsovia se multiplicaron las necesidades. Irena proporcionaba comida, ropa y medicinas a ancianos, huérfanos y pobres, a los que se añadieron familias judías enteras que eran perseguidos por los alemanes invasores. Hitler y el partido nazi gobernaban Alemania siguiendo una ideología racista.

5.- En 1942 los nazis crearon el gueto de Varsovia y lo pusieron bajo control militar. El gueto era un área vallada y cerrada para los judíos, de donde no podían salir ni para trabajar, ni para comprar ni para ir al hospital. Cada mes, 5.000 personas morían de hambre y enfermedades contagiosas en el interior del gueto.

6.- Irena vio lo que estaba ocurriendo y se unió al prohibido Consejo para la Ayuda de los judíos, conocido como Zegota. Consiguió de las autoridades nazis autorizaciones para entrar y salir del gueto con la excusa de controlar las enfermedades contagiosas. Enseguida empezó a organizar el rescate de los niños judíos, que morirían irremediablemente si no se les sacaba de allí.

7.- Irena entraba todos los días en el gueto. Para contactar con las familias judías se ponía un brazalete con la estrella amarilla. Era el símbolo que los nazis obligaban a coser en su ropa a los judíos, como si fuera una marca. Irena les ofrecía llevar a sus hijos fuera del gueto, para evitar que murieran en los campos de concentración y de exterminio de Dachau y Auschwitz.

8.- Durante casi dos años, Irena sacó niños en ambulancias o en camionetas, metidos en bolsas de arpillera, bajo cestos de basura, ocultos en  cajas de herramientas. A veces llevaba un perro al que había adiestrado para ladrar  a los guardias y cubrir así los ruidos de los niños escondidos. Consiguió rescatar algo más de 2.500 niños.

9.- En los límites del gueto había una iglesia cuyos muros daban al interior y al exterior de los barrios cerrados por los alemanes. Irena la utilizó para sacar a algunos niños más mayores. Entraban como judíos por un lado y salían como niños cristianos a los que les habían facilitado otra identidad y una familia de acogida. Los niños conocían a Irena por su nombre en clave: Jolanta.

10.- Irena no actuaba sola. Mantenía una amplia red de colaboradores. Por cada niño rescatado había necesitado la ayuda de al menos otras diez personas que los recibían en sus casas, en orfanatos o en conventos, hasta que eran acogidos en lugares seguros lejos de Varsovia.

11.- En octubre de 1943 Irena fue detenida y encarcelada en la prisión de Pawiak. Allí fue torturada. Le rompieron las piernas y los brazos. A pesar de todo no traicionó a sus colaboradores ni a sus niños. Fue condenada a muerte. A última hora sus compañeros del Zegota sobornaron a uno de los soldados que la vigilaban y consiguió escapar durante un traslado.

12.- Irena ha contado que consiguió aguantar las torturas gracias a una estampa de Jesús Misericordioso que encontró en el colchón de paja de su celda. Irena conservó la estampa hasta el año 1979, momento en que se la regaló al papa Juan Pablo II, polaco como ella, en su primera visita a Polonia.

13.- Durante la guerra Irena había ocultado varias listas con las dos identidades de los niños rescatados, la de nacimiento y la de acogida. Había enterrado estas listas en unos tarros de cristal, en el patio de un vecino, bajo un manzano. Cuando terminó la guerra los desenterró y entregó los nombres al Comité de salvamento de los judíos sobrevivientes. Algunos niños volvieron a encontrar a sus familias. La mayoría fueron adoptados o enviados al nuevo estado de Israel en Palestina.

14.- En 1965 la ciudad de Jerusalén le concedió el título de “Justa entre las Naciones” y se la nombró “Ciudadana Honoraria de Israel”. En el año 2003 su país le concedió la mayor distinción civil de Polonia: la “Orden del Aguila Blanca”.  Los gobiernos de Polonia y de Israel pidieron para ella el premio Nobel de la Paz en 2007. Se lo dieron a un político americano.

15.- Después de la guerra Irena trabajó hasta su jubilación en el área de Bienestar Social, poniendo en marcha casas para ancianos y orfanatos para niños. Murió en Varsovia en mayo de 2008 a los 98 años. Su vida ha sido llevada al cine y a la televisión en el año 2009, con el título de “El corazón lleno de coraje de Irena Sendler”. La actriz Anna Paquin encarnó el personaje de Irena.

 

Texto y dibujos: Javier Prat Cambra.