OSCAR ARNULFO ROMERO

TESTIGOS DE HOY

Introducción: Monseñor Romero, San Romero de América como algunos le recuerdan, fue arzobispo de San Salvador, capital de El Salvador, un pequeño país de América Central. Durante tres años, como Jesucristo, fue la voz de los que no tenían voz para defenderse de la violencia y la injusticia. Por eso, como a Jesucristo, lo mataron. Le dispararon mientras celebraba la Eucaristía hace ahora 27 años. Le tocó vivir en unos años muy difíciles para su país. Los ricos terratenientes y los militares sometían por la fuerza a los campesinos y los trabajadores, buscando siempre su beneficio.

1.- Oscar Arnulfo Romero nació el 15 de agosto de 1917 en Ciudad Barrios. Sus padres eran de familia modesta y humilde. El padre era empleado de telecomunicaciones, por lo que Oscar tuvo desde pequeño un gran interés por los medios de comunicación.

2.- Oscar Arnulfo Romero nació el 15 de agosto de 1917 en Ciudad Barrios. Sus padres eran de familia modesta y humilde. El padre era empleado de telecomunicaciones, por lo que Oscar tuvo desde pequeño un gran interés por los medios de comunicación.

3.- Debido a su gran inteligencia fue elegido para completar su formación en Roma. Allí fue ordenado sacerdote el 4 de abril de 1942, a la edad de 25 años. Continuó estudiando sobre temas de ascética y mística, hasta que la guerra en Europa le obligó a volver a El Salvador en 1943.

4.-Su primera parroquia fue Anamorós. Pero pronto fue llamado como secretario del obispo de San Miguel, después como rector del seminario, enseguida como secretario de la Conferencia Episcopal de su país y más tarde del Consejo de Obispos de toda América Central.

5.- Durante veinte años Oscar Romero fue un sacerdote caritativo y a la vez de vida sencilla. No le gustaba aceptar obsequios personales. En una ocasión le regalaron una cama más cómoda que la sencilla que él usaba. Romero la regaló a su vez y continuó ocupando la misma de siempre.

6.- En 1970 fue nombrado Obispo Auxiliar de San Salvador. Eligió el lema “Sentir con la Iglesia”. Durante cuatro años compartió su misión con el arzobispo Luis Chávez y el obispo auxiliar Arturo Rivera. Fue el encargado de dirigir el periódico semanal “Orientación”.

7.- En 1974 lo enviaron a hacerse cargo de la diócesis de Santiago de María. Allí se dejó llevar por las autoridades militares y los terratenientes del café. En una ocasión asesinaron a varios campesinos que volvían de una celebración religiosa con sus biblias en la mano. Monseñor Romero aceptó las explicaciones de las autoridades de que eran terroristas o guerrilleros.

8.- En febrero de 1977 Monseñor Romero volvió a San Salvador como arzobispo. Tenía 59 años. Su país estaba a punto de caer en la guerra civil debido a la enorme violencia con que los militares oprimían al pueblo sencillo. En medio se encontraba la iglesia salvadoreña con sus obispos, sacerdotes y catequistas. Muchos de ellos eran víctimas de esa violencia. Monseñor Romero empezó a darse cuenta de ello.

9.- El 12 de marzo de ese mismo año unos pistoleros asesinaron al sacerdote jesuita Rutilio Grande y a los catequistas que le acompañaban. Era amigo de Monseñor Romero. El arzobispo los enterró en la iglesia de la que era párroco en Aguilares. Comprendió entonces que los cristianos salvadoreños eran perseguidos y oprimidos por los poderosos de su propio país.

10.- Desde entonces el palacio arzobispal permaneció abierto para recibir y atender a todos los que acudieran en busca de socorro o a denunciar abusos de las autoridades militares y de los terratenientes. Abrió la emisora católica de radio YSAX, a través de la que empezó a emitir los sermones del domingo desde la catedral.

11.- Monseñor Romero hablaba durante horas en sus sermones radiados. El país se paraba para escucharle por la radio, en el campo más del 70% y en las ciudades casi el 50% de la gente. La voz del arzobispo se convirtió en la voz de los pobres que no tenían voz para defenderse y denunciar la opresión que sufrían.

12.- Monseñor Romero decía que la Iglesia de su país era “la Iglesia perseguida en El Salvador” por los numerosos mártires que murieron en esos años. Además de Rutilio Grande fueron torturados y asesinados otros siete sacerdotes y cientos de catequistas y laicos servidores de la iglesia.

13.- El propio Monseñor Romero fue objeto de varios atentados, además de numerosas campañas en los medios de comunicación para difamarle. Incluso muchos otros obispos latinoamericanos le criticaban por sus denuncias. A pesar de todo, el Parlamento de Inglaterra le propuso para el Premio Nobel de la Paz. A finales de 1979 visitó por última vez al Papa en Roma.

14.- El domingo 23 de marzo, al finalizar la cuaresma, pronunció su último sermón. Habló claramente a los soldados y a los militares pidiéndoles que no obedecieran las órdenes que les obligaban a matar a sus hermanos campesinos. Les dijo que “ningún soldado está obligado a obedecer una orden que es inmoral y que va contra el mandamiento de Dios”.

15.- Al día siguiente, 24 de marzo, Monseñor Romero celebraba misa en el hospital para cancerosos donde vivía. Un pistolero a sueldo le disparó balas explosivas a la cabeza y al corazón. Murió diciendo “que Dios tenga compasión de mis asesinos”. En su funeral un cartel decía: “Monseñor Romero no ha muerto, vive en el corazón del pueblo”.

Texto y dibujos: Javier Prat Cambra